Campaña Antártica 2018-2019

 

El Trineo de Viento realizará una campaña científica antártica en el verano austral de 2018-2019. Será un viaje nunca antes realizado con un vehículo ‘no contaminante’.

El objetivo es realizar un recorrido en el invierno de 2018 y 2019 con proyectos punteros a nivel científico, lo que demostrará definitivamente que el eco-vehículo está preparado para grandes recorridos y para desplazar el material y el equipo suficiente para desarrollar programas de investigación de gran envergadura.

 

 

El proyecto inicial incluye la posibilidad de transportar más de dos toneladas en un trineo tirado por cometas compuesto por cuatro módulos:

-Módulo locomotora: este módulo actua como locomotora y tendrá una tienda transparente para paliar las bajas temperaturas, que superan en ocasiones los 40 grados bajo cero. En su parte trasera lleva un espacio para ser utilizado como lugar de trabajo y de refugio de los pilotos en caso de mal tiempo.

-Módulos de carga: son dos módulos de carga para el equipamiento científico y el que precisan los expedicionarios (comida, ropa, sacos de dormir, cámaras, etc). Además, llevarán instalados de 10 a 12 metros cuadrados de paneles fotovoltáicos para la producción de energía que se almacenará en seis baterías grandes y varias pequeñas. En esta parte podrán trasladar hasta 1,5 toneladas de muestras de hielo.

-Módulo habitable: el tercer módulo servirá de vivienda y laboratorio para los pilotos y científicos. Estará compuesto por  tiendas que facilitarán el efecto invernadero y resistirán las tempestades antárticas.

Además, llevarán 20 cometas de entre cinco y 100 metros cuadrados, para ser utilizadas según las condiciones del viento, que puede tener velocidades oscilantes entre 6 y 60 Kms/h. Todas ellas serán reforzadas con Kevlar. Las líneas que enlazan con las poleas tendrán hasta 500 metros de longitud, para aprovechar al máximo las posibilidades que ofrece la columna de viento en la meseta antártica.

En total , el Trineo de Viento tendrá unos 13 metros de largo por cuatro metros de ancho repartidos en cuatro módulos.

La expedición se ha pensado para cuatro tripulantes, que irán haciendo turnos en dos equipos para que el Trineo de Viento esté las 24 horas en marcha o el máximo posible cuando las condiciones meteorológicas lo permiten.

“Toda la expedición tiene un coste que es infinitamente más bajo que el de cualquier expedición científica polar como las que se realizan en la Antártida cada año”,  argumenta Ramón Larramendi. La expedición busca patrocinios de empresas interesadas en participar de un proyecto que es único en el mundo.