Noruega es el paraíso de los fiordos, lagos y montañas. Extendiéndose de la latitud 58º a 71º, el paisaje que se descubre es impresionante.
Nuestros guías os harán descubrir el paisaje maravilloso de Beitostølen combinando escapadas con trineo de perros y travesía de esquís y pulkas.
La conducción propia de los trineos se realizará por las montañas y bosques boreales de la zona sur de Noruega, junto al macizo del Jotunheimen, la zona polar más meridional y accesible de Europa.
Esta zona con abundancia de nieve, lagos congelados, pinos, abetos y abedules, limita el Parque Nacional del Jotunheimen por el este, uno de los parajes de visita recomendada.
Se aprenderá el manejo de los trineos, el tratamiento de los perros huskies, unos de los protagonistas de la expedición y se descubrirán las típicas cabañas de madera escandinavas.
La ruta con esquí y trineos, por las montañas y bosques boreales, está orientada como una travesía-curso en la cual se aprenden los conceptos básicos de los viajes polares en invierno. Para ello se realizará una travesía sencilla, durmiendo en cabaña rústica y tienda sobre la nieve.
Orientación, protección contra el frío, montaje de campamentos, normas básicas de supervivencia o construir refugios de nieve son otras de las actividades programadas.
Recomendable tras la realización de viajes de iniciación.
Nivel: Moderado. Ruta de iniciación polar. Pensada para aquellos que disponen de algunas nociones básicas sobre las expediciones invernales y desearían ampliar el conocimiento sobre el fascinante mundo de las travesías polares.
Condición física: Se requiere un mínimo de forma física. Las etapas son de entre 4 a 6 horas efectivas de actividad. La dureza depende en gran medida de las condiciones climatológicas, que pueden ser adversas y cambiantes.
Dificultad técnica: Ninguna.
Las jornadas y duración del día: La duración efectiva de la travesía (tanto para la actividad de trineo como la travesía con esquís), varía entre cuatro y seis horas de marcha diaria. No obstante, se realizarán varias paradas para picar algo y una parada prolongada para el almuerzo tipo picnic.
A lo largo de tres días de escapadas con trineo de perros por los bosques boreales, montañas y lagos de Beitostolen se aprenderá de la experiencia de nuestros guías, las técnicas de manejo de este medio tradicional de transporte en zonas polares.
Los perros que nos acompañarán en este viaje pertenecen a la raza Alaskan husky, conocida por sus excepcionales cualidades para este deporte.
Cada musher (el propio viajero) o conductor del trineo de perros lleva su propio equipo de animales. En el equipo, cada perro está entrenado para llevar a cabo una función. Los dos perros situados al frente se llaman “perros líderes”, y se les puede dirigir por comandos de voz. Entrenar a un perro líder es una ardua tarea que requiere mucho trabajo y paciencia. Los situados detrás de los líderes se llaman point dogs y ayudan a los líderes. Son especialmente importantes en los equipos grandes. Los dos situados más atrás se llaman wheel dogs y suelen ser elegidos por su fuerza y resistencia.
En los viajes cortos se suelen utilizar equipos de 5-6 perros. En los más largos, el número puede aumentar hasta 8 perros. Normalmente, dos personas forman equipo y comparten un trineo, pudiendo alternarse en el manejo del mismo. Mientras uno conduce, el otro va sentado en el trineo sobre pieles de reno, contemplando el paisaje o tomando fotografías. En condiciones muy pesadas, por ejemplo en cuestas muy empinadas, puede que los perros necesiten la ayuda de los dos compañeros para empujar el trineo.
Lo más importante consiste en no olvidarse de que trabajamos con animales, y no con máquinas. Hay que tratarles con respeto y cariño, para conseguir que hagan el trabajo por nosotros y que lo hagan disfrutando. Además, los perros, como las personas, pueden verse afectados por otro tipo de aspectos psicológicos, como cansancio mental o apatía, en el caso de los líderes. Si esto sucede, hay que estar muy atento a los síntomas y sustituir al perro.
En las etapas de esquís, se hará especial atención a la explicación de algunos trucos polares.
Cuando se pase noche en cabaña, se dedicará tiempo para calentar la cabaña y enseñar alguna teoría relacionada con el fascinante mundo polar…
Al pasar noche en tiendas de expedición, se dedicarán tres horas a preparar el terreno del campamento, al montaje de las tiendas y a hacer fuego en este tipo de condiciones.
Resumen de otras actividades que se realizan:
- Se descubrirán los típicos alojamientos en las cabañas escandinavas y la orientación en la nieve…
- Cuidar a los perros, facilitarles la comida necesaria, comprobar el estado de cada uno de ellos…
- Derretir nieve para tener agua potable
- Efectos del frío sobre el organismo y lesiones que puede provocar
- Ropa y calzado para protegerse del frío
- Alimentación e hidratación invernal
- Técnicas diversas aplicables a las travesías polares: protocolo en caso de emergencia, kit de supervivencia, precauciones para moverse sobre ríos y lagos...
- Orientación básica con brújula, GPS y medios naturales
- Realización de refugios de nieve si la calidad de la misma lo permite
El terreno, estado del hielo y la nieve: Nos moveremos por terrenos sin mucha inclinación y sobre nieve polvo o blanda.
La travesía se realizará por rutas, algunas de ellas las abre el mismo guía. Se hará parte del recorrido por rutas no señalizadas con el fin de experimentar lo que es una expedición a regiones polares.
El clima: El área en la que nos moveremos suele gozar de buen tiempo. Al estar situado entre montañas y haber muchos bosques, tampoco acusa demasiado la influencia del viento.
No obstante, como en cualquier zona montañosa se está más expuesto al viento y al frío. Las temperaturas pueden oscilar entre -5 y -20º C, siendo lo normal entre -8 y -14º C.
La nieve es abundante. Se instala a finales de septiembre de cada año y sigue nevando hasta abril del año que sigue.
Tamaño del Grupo: Mínimo 4, máximo 8 personas, más el guía.
Edad mínima: La edad mínima es de 15 años, y todos los menores de 18 deberán estar acompañados por sus padres o tutores legales.
El guía: La misión del guía es coordinar y conducir al grupo por la ruta prevista, encargándose de la seguridad y el bienestar del equipo.
El guía podrá cambiar el itinerario en caso de que lo considere necesario. En algunas ocasiones, el guía puede hablar italiano.
Tareas comunes Este tipo de viaje más próximo a una expedición, implica cierto espíritu de grupo y colaboración por parte del viajero.
Los trabajos comunes, como montar tiendas, cocinar, etc., se hacen entre todos (incluido el guía), ya que este viaje tiene un planteamiento de expedición.
La alimentación: Durante la travesía llevaremos una dieta condicionada por el peso, pero teniendo en cuenta que, debido a las bajas temperaturas, necesitaremos un buen aporte de calorías.
Desayuno: Café, cacao o té leche en polvo, galletas, pan, mermelada, mantequilla.
Comida: Pan, queso, embutido, frutos secos, galletas, chocolate…
Cena: Pasta, arroz, puré de patata, salchichas, sopas, etc.
Los traslados: Los traslados se realizarán a bordo de un vehículo – minibús 4 ruedas motrices, y equipado con neumáticos especiales para la conducción en la nieve.
El primer día, desde la Estación Central de Oslo, con dirección Beitostølen.
El penúltimo día del viaje, se hará un traslado desde Beitostølen a Oslo capital.
Alojamientos: Primera noche en una cabaña típica escandinava.
Durante los tres días de la escapada con trineo de perros (2 noches en el medio de los bosques boreales), los alojamientos se harán en cabañas rústicas de madera o refugio de diversos tamaños y confort. No obstante, se llevarán tiendas de expedición, pues debido a condiciones meteorológicas es posible que haya que cambiar la ruta y pernoctar en tiendas. A su vez, alguno de los refugios no permite acomodar a todo el grupo confortablemente, por lo que se montará una tienda donde dormirán 2 ó 3 personas.
Durante los tres días de la expedición con esquís y pulkas, una noche se pasará en una cabaña rústica de madera o refugio en la montaña, mientras que la otra se pasará en tienda de expedición.
Última noche en una cabaña en Beitostølen o en un albergue de Oslo capital.
Historia de nuestra ruta: Por parajes próximos al lugar del viaje donde dos jóvenes desconocidos, los hermanos Roald y Leon Amundsen, vecinos de Kristiania (antiguo nombre de Oslo) realizaron su primer viaje de entrenamiento a las rutas polares en 1896. Roald Amundsen el mejor explorador polar de todos los tiempos reconocería al final de su vida que muchas de las lecciones claves para su éxito las aprendió en esta su primera y casi trágica aventura de 1896, donde vagaron durante varios días perdidos, mojados y sin comida.
Dicho eso, no fue una casualidad que Ramón LARRAMENDI haya elegido a Beitostølen como lugar de vacaciones para esquiar y disfrutar de los bosques polares, justo dos semanas tras la vuelta de la Expedición Transantártica (febrero de 2006).
Impresionado por las características del sitio: un inmenso paisaje espesamente nevado junto al Jotunheimen, un horizonte salpicado de algunas de las montañas más altas de Noruega - donde se pueden ver vagar ocasionales rebaños de renos - un conjunto de valles, lagos helados, frondosos bosques, empinadas laderas y collados… y dada su proximidad a Oslo, Ramon decidió escoger Beitostølen como base ideal para realizar unos viajes de iniciación polar o travesías con trineo de perros.
Enseguida, se decidió que nuestros guías Angel SÁNCHEZ y Gonzalo SOLÍS exploraran a fondo la zona. En diciembre de 2006 hicieron un primer reconocimiento de Beitostølen.
El 19 de Marzo de 2009, Angel SÁNCHEZ (Piza) guió la primera Expedición, Ruta de los Hermanos Amundsen.