Condición física
No se requieren condiciones físicas excepcionales para realizar el viaje, pero sí ser capaz de caminar durante 6-7 horas al día. Recomendamos realizar, al menos durante el mes previo al viaje, entrenamientos como carrera, bicicleta, esquí de fondo o travesía 3 veces a la semana. En caso de duda sobre la condición física es conveniente consultar con el guía.
Una forma física adecuada nos permitirá disfrutar mucho más de la travesía y aumenta la seguridad de la expedición. En un caso de evacuación no justificada (como puede ser voluntad expresa del participante) los gastos no estarán cubiertos.
Nivel y explicación del nivel
El viaje no es técnicamente difícil, ya que el hielo del Mar Báltico es muy plano y de fácil avance, pero las condiciones pueden ser duras por las temperaturas y el entorno. Esquiar en terreno llano no requiere ninguna experiencia previa, pero para aquellos que no tengan experiencia o no se hayan puesto unos esquís sugerimos acudir a nuestras jornadas de iniciación polar en España.
Las jornadas y la duración del día
En febrero hay 10 horas de luz. La jornada durará aproximadamente 7-8 horas: 6 de marcha de media, con descansos cada 2 horas. Tras ese tiempo, acamparemos o llegaremos a una cabaña (acampar puede llevarnos de una a dos horas). Este horario será flexible, dependiendo de las condiciones meteorológicas, que serán las que determinen en última instancia el ritmo e incluso la hora de levantarse.
Otras actividades en el viaje
Durante la travesía se impartirá un curso de técnicas de adaptación al medio invernal. El viajero podrá aprender sobre los efectos del frío en el organismo, técnicas de orientación y desplazamiento y, si las condiciones lo permiten, construcción de refugios de nieve.
El terreno
El Mar Báltico está situado entre las costas de Finlandia, Suecia, Rusia, Estonia, Letonia, Lituania, Alemania y Polonia. La latitud más septentrional que alcanza son los 66° N del golfo de Botnia, situado entre Finlandia y Suecia. Muchos de los ríos del Norte de Europa desembocan en el Mar Báltico. Todo este caudal de agua, junto a la estrecha salida del Báltico al Mar del Norte, hace que su superficie sea de escasa concentración salina. Eso facilita su congelación y la convierte en una zona muy segura para realizar una primera travesía en la banquisa. La travesía se realiza por banquisa, el espesor de la capa de hielo oscila entre 30 cm y 1 m. El hielo es prácticamente plano, excepto cerca de las islas donde puede amontonarse formando pequeñas crestas.
El clima en la época del viaje
Las condiciones son invernales, con temperaturas entre -5ºC y -35ºC. El viento en ocasiones puede ser molesto, pudiendo dificultar las tareas como el montaje del campamento y la marcha, si bien normalmente la travesía discurre sin contratiempos.
Tamaño del grupo
Los grupos son de 6 a 9 personas. Acompañados por un guía y en ocasiones un guía-acompañante.
Edad mínima
La edad minima es de 15 años, y todos los menores de 18 deberán estar acompañados por sus padres o tutores legales.
El guía
Jaime Barrallo. Posee gran experiencia en el Ártico tanto en invierno como en verano: Laponia, Spitsbergen, Groenlandia, Islandia, Yukón, Siberia… Recorre cada año más de 2.000 km guiando para Tierras Polares y es nuestro responsable de expediciones. Ha sido durante diecisiete años director de la Escuela de Supervivencia de Madrid, y es instructor de la Escuela Española de Alta Montaña desde 1989.
La misión del guía es mostrar el camino al grupo, velar por su seguridad y solucionar los problemas que surjan. Puede cambiar la ruta o una etapa por motivos meteorológicos, logísticos, de estado del hielo o por razones de seguridad de los viajeros.
Las tareas comunes
Esta expedición, como todas las de Tierras Polares, tiene un espíritu de colaboración y trabajo. Las tareas como montar y desmontar el campamento, preparar la comida, palear nieve etc., se realizarán por igual entre todos los participantes del viaje, incluido el guía.
La alimentación
Durante la travesía llevaremos una dieta más calórica de lo habitual, adecuada para las condiciones árticas. Una lista orientativa es:
Desayuno: Café, cacao o té, leche en polvo, galletas, pan, mermelada, cereales, muesli…
Comida en ruta: Pan, queso, embutido, paté, frutos secos, galletas dulces y saladas, chocolate, barras de muesli y otros dulces, sopa e infusiones calientes...
Cena: Pasta, arroz, puré de patata, y otros productos deshidratados, salchichas, bacón, sopas, postres en polvo, migas u otros platos preparados que llevaremos congelados o desecados.
Los traslados
Los traslados desde el aeropuerto al punto de comienzo de la travesía y de recogida al final se hacen en coche.
Los alojamientos
Durante la travesía, nos alojaremos en tiendas de campaña y en cabañas-refugio de madera típicamente finlandesas sin guardar. Éstas, aunque básicas, están dotadas de estufa de leña y una incluso permite tomar una sauna con algo de paciencia hasta poder calentarla.
Las primeras dos noches en Oulu dormiremos en una cabaña con luz, servicios, cocina y agua caliente. La última, en Kemi en un cómodo hotel de 3 estrellas en habitación doble con posibilidad de tomar sauna finlandesa.
Historia de nuestra ruta
Este es el primer viaje invernal diseñado por Tierras Polares allá por 1997, aunque no se realizó por primera vez hasta 1998. Por entonces, ninguna otra agencia del mundo realizaba esta ruta que se ha convertido en un clásico de las travesías polares. En 2002 modernizamos el viaje: vuelo directo hasta Oulu y regreso desde Kemi en avión. Atrás han quedado los fatigosos recorridos en tren, entrando y saliendo del hielo, como aquel que dice “sin ducharse desde Helsinki”.