La expedición ha documentado el cambio climático en el Ártico

La expedición ha documentado el cambio climático en el Ártico

  • Ramón Larramendi: “Hemos demostrado que el actual es el diseño perfecto del Trineo deViento para realizar investigación en tierras polares.

  • Ha sido la única expedición con proyectos científicos del mundo en recorrer 2.000 kilómetros en la primavera ártica más cálida desde 2013

Los expedicionarios del Trineo de Viento, durante la reciente expedición Cumbre de Hielo Groenlandia 2016, han realizado un total de 10 perforaciones de más de un metro de profundidad y otra de 13,5 metros en diferentes puntos de los 2.000 kilómetros de recorrido que han realizado por el interior de la isla del Ártico. Ha sido la única expedición del mundo que ha podido documentar científicamente ‘in situ’, y en una extensa superficie, la situación del hielo en una primavera que la que se han adelantado el deshielo varias semanas respecto a otros años, fenómenos que se atribuye al aumento de las temperaturas y ha sido confirmado por satélites de la NASA.

La expedición llegó a su fin el pasado 25 de junio, comandada por Ramón Larramendi, explorador y promotor del proyecto Trineo de Viento, tras lograr llegar a la zona más alta del interior de Groenlandia y regresar en un recorrido circular en 37 días con el vehículo eólico, un recorrido jamás realizado antes sin combustibles fósiles contaminantes.

La recogida de datos sobre el estado de la nieve realizada por los expedicionarios forman parte de los proyectos que han participado en la expedición, cuyos responsables son Nacho García López, del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC), uno de los expertos españoles en el estudio de la evolución de los glaciares, y Jason Box, del Servicio Geológico de Dinamarca, glaciológico norteamericano especializado en las investigaciones en Groenlandia.

Respecto a las catas de nieve de un metro, los miembros del equipo caracterizaron la nieve cada 10 centímetros, extrayendo tres cuñas de nieve en las que se establecía su peso, temperatura, estructura y consistencia en altitudes que fueron de los 1.200 a los 3.200 metros. En la de 13,5 metros, realizada a 2.600 metros de altitud, también se realizó una detallada descripción del testigo de nieve extraído, correspondiente a unos 30 años de precipitaciones. Se analizó el tipo de nieve de la que se trataba según su densidad y si presentaba o no fracturas. Todos estos datos serán enviados a los científicos para su estudio y pueden ayudar a conocer los efectos del calentamiento global en este territorio.

Asimismo, durante toda la expedición, cada hora, han ido registrando datos de la temperatura y la humedad en el interior del Ártico con una estación meteorológica, que también serán analizados.

Por otro lado, el detector de muones que iba a bordo del Trineo de Viento, durante varias semanas ha recogido información sobre la radiación cósmica que se recibe en la Tierra. Se trata de un proyecto del científico Juan José Blanco, del Grupo de Investigación Espacial de la Universidad de Alcalá de Henares. “Si finalmente tenemos datos utilizables, como esperamos, creo que habrá sido la primera vez en la historia que se hace una observación de la variación de rayos cósmicos en una extensión tan grande de Groenlandia, alcanzando en la misma campaña el punto más alto de la isla. Ahora, deberemos estudiar los resultados y ver qué posibilidades se abren de cara a futuras expediciones con el Trineo de Viento”, ha señalado Blanco.

El único experimento que no pudo realizarse durante la expedición fue el relacionado con la detección de organismos biológicos en el aire del interior de la isla, un proyecto de  Antonio Quesada, de la Universidad Autónoma de Madrid, debido a que el instrumento requería estar activo continuamente con un consumo de energía superior al que estaba disponible con las placas solares instaladas en el vehículo, que a su vez se utilizaban para otros equipamientos de comunicación.

Los responsables de estos trabajos científicos durante los 37 días que ha durado la expedición han sido Ignacio Oficialdegui, Hilo Moreno y Manuel Olivera.

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