Proyectos científicos ‘Río de Hielo 2017’

1. Análisis de nieve: proyectos ‘Dark Snow’ y ‘Ice2Ice’

  • PROYECTO DARK SNOW SOBRE LA CONTAMINACIÓN DEL HIELO ÁRTICO 

El Trineo de Viento desarrolla, en la expedición científica RIO DE HIELO 2017, trabajos científicos para el proyecto  Dark Snow, en el que participa el glaciólogo norteamericano Jason Box, que trabaja en la Universidad de Copenhague  y es asesor científico del Trineo de Viento. Se trata de un proyecto del Instituto Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS), en el que colabora con la Universidad de Curtis (Australia). Dark Snow precisa de datos sobre los cambios en el interior de Groenlandia para entender el impacto del deshielo, que se acelera con el aumento de la llamada ‘nieve negra’, nieve contaminada por las partículas de hollín que se desprenden de los incendios a miles de kilómetros y que reducen su reflectividad. Los trabajos serán realizados durante la expedición por el científico australiano Ross Edwards, de la Universidad de Curtis. El proyecto en esta universidad se denomina:”Nanopartículas en la atmósfera del pasado: el feedback de los cambios climáticos“.

Se trata de 17 perforaciones o catas de hasta 15 metros de profundidad que permitirán saber cuánta nieve se ha acumulado en los últimos años en el interior de Groenlandia y sus características. Algunas de sus propiedades  serán analizadas en el terreno (densidad, temperatura, etc), pero también se recogerán en torno a 200 kilos de muestras  para el posterior estudio de las partículas que contengan, con el apoyo de la base científica EastGRIP.

  • PROYECTO EUROPEO ICE2ICE PARA CONTROL DEL DESHIELO ÁRTICO

El Trineo de Viento recogerá datos para el proyecto noruego-danés ICE2ICE , en concreto para el equipo de los científicos daneses Paul Vallelonga y  Hans Christian Steen-Larsen, quienes estudian el posible rol del hielo ártico en una situación de abrupto cambio climático, analizando sucesos del pasado e información de los cambios actuales. ICE2ICE es un proyecto financiado por el European Research Council’s sobre el impacto de la desaparición del hielo en el planeta y lo desarrollan la Universidad de Bergen (Noruega), el Bjerknes Centre for Climate Research (BCCR de Noruega), la Universidad de Copenhague (Dinamarca) y el Danish Meteorological Insititute (DMI).

En total, en la expedición los tripulantes del Trineo de Viento recogerán  muestras de nieve en tubos de dos metros en 17 perforaciones a una profundidad de 15  metros. Cinco de las perforaciones se realizarán cada 200 kilómetros desde la partida en Kangerlussuaq hasta la llegada a la corriente de hielo (1.000 kms). Otras 12 se realizarán posteriormente en un recorrido de unos 250 kilómetros por encima de dicha corriente de hielo, en este caso cada 20 kms.

Hay que recordar que en la actualidad, hay muy pocos datos de la precipitación real de nieve en el interior de Groenlandia y, por lo tanto, del balance de masas que afecta a las descargas de hielo y al nivel de los océanos. Gran parte de esta descarga  se produce desde la gran corriente de hielo sobre la que se sitúa EGRIP y que será recorrida por el eco-vehículo polar de Ramón Larramendi. La recogida de datos y muestras a lo largo de 1.200 kilómetros, que facilita el Trineo de Viento, es una actividad pionera, con emisiones cero, que aumentará el conocimiento que se tiene de la situación real.

2. Mediciones con georradar  para Ice2Ice y Dark Snow

El Trineo de Viento lleva a bordo en la expedición RÍO DE HIELO 2017 un georradar especialmente preparado por el equipo de Francisco Navarro y Javier Lapizaran en la Universidad Politécnica de Madrid, con el que se medirá el espesor de la nieve y neviza (nieve casi hielo) que existe bajo la superficie de Groenlandia. Ha sido adaptado para funcionar con alimentación continua  de 12 voltios mediante energía solar.

Se trata de la primera vez en la que un georradar de este tipo recoge datos a los largo 1.200 kilómetros del Ártico, que es el recorrido que realizará la expedición RIO DE HILO 2017. En Groenlandia, con anterioridad se han utilizado georradares como éste, si bien en distancias más cortas de las que recorre el eco-vehículo polar español en 2017.

Los tripulantes del Trineo de Viento, gracias a este dispositivo, que trabaja a una frecuencia de 750 MHz, podrán obtener datos de hasta 25 metros bajo la superficie del hielo. Es un instrumento similar al que utiliza el equipo de glaciólogos dirigido por el equipo de Navarro y Lapazarán en la Antártida, dentro del proyecto “Descarga de masa de los glaciares al océano: mejora de las estimaciones actuales y predicción de aportaciones futuras en un clima cambiante“. Esta información es complementaria a la que se recoge con las perforaciones para mejorar la información sobre el balance de masa de los glaciares en el Ártico, dentro del mismo proyecto de Jason Box.

3. Detección de microorganismos en zonas polares

El Trineo de Viento lleva a bordo un colector del aire polar similar al que ya se llevó en la expedición de 2016, si bien ha experimentado mejoras técnicas para que la recogida de datos sea más eficaz, que ha sido desarrollado en la Universidad Autónoma de Madrid por el equipo de Antonio Quesada.

Su objetivo es establecer la capacidad de dispersión y colonización de los microorganismos en las zonas polares, donde el cambio climático está propiciando procesos de deglaciación que favorecen la aparición de superficies que han estado cubiertas de hielo durante miles de años. Son por tanto, áreas susceptibles de ser colonizadas y desarrollar nuevas comunidades biológicas. Es un proyecto de la Universidad Autónoma de Madrid, bajo la dirección del biólogo Antonio Quesada. La expedición es una de las cuatro que forman parte del único proyecto científico a nivel mundial que estudia este fenómeno. Recientemente, acaba de terminar la Circunnavegación de la Antártida por el mar, en la que ha participado.

En esta ocasión, el equipo de Quesada ha diseñado un nuevo dispositivo capaz de funcionar por la energía que genera el movimiento, dado  el alto consumo energético de los colectores actuales, incompatibles con una expedición polar de cero emisiones. El colector de aire estará en funcionamiento las 24 horas y requerirá cambios de filtros para la recogida de diferentes partículas. Sus resultados ayudarán a conocer cómo se mueven los seres vivos microscópicos  a nivel global, incluso más allá de las zonas polares, algo fundamental para la vida del planeta y la salud.

4. Impacto de las rutas polares en el cuerpo humano

Los expedicionarios del Trineo de Viento serán objeto del “Estudio descriptivo de la relación de las constantes vitales de un expedicionario en rutas glaciares con las condiciones climáticas de la expedición” del médico especialista polar Daniel Pérez del Castillo, facultativo de las expediciones antárticas españolas y miembro de la Unidad del 061 en Sabiñánigo (Aragón).

Expedicionario, en una tormenta en Groenlandia.

Llama la atención los escasos trabajos realizados sobre los miembros de las expediciones polares a lo largo del siglo XX y XXI, por lo que con este estudio trata de conocer en tiempo real las interacciones de sus constantes vitales con gráficas de temperatura, humedad y velocidad del viento, durante la expedición. Asimismo, se podrá determinar cuál es la temperatura mínima de confort, entre la primera capa de ropa con el resto de capas de protección, para evitar hipotermias.

Con tal fin se realizará la  monitorización constante de su frecuencia cardiaca por medio de pulsómetros; se medirá la temperatura corporal y la que hay entre la primera capa de ropa y el resto de capas; y se controlará la glucemia capilar durante la travesía una vez a la semana y también la tensión arterial una vez a la semana. El Trineo de Viento llevará a bordo el equipo médico necesario para ello.

5. Control meteorológico ‘on line’

Un equipo de predictores meteorológicos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMet) colaborarán con la expedición Río de Hielo 2017 dando apoyo diario mediante predicciones confeccionadas con modelos numéricos, cuya salida gráfica ha sido adaptada para esta expedición con una ‘ventana’ geográfica de Groenlandia. Estos modelos, que son utilizados por el mismo equipo en el Grupo de Predicción Antártica,  permitirán a los expedicionarios tener disponibles las predicciones meteorológicas para varios días a lo largo de la ruta “Río de Hielo 2017” , especialmente los parámetros relacionados con el viento, las precipitaciones y la visibilidad, que son fundamentales para la optimización de los movimientos de la expedición. 

El equipo de predicción está formado por Javier Sanz, Sergi González y Francisco Vasallo, que se irán turnando para cubrir la totalidad de los días de expedición. Los datos meteorológicos recogidos por los expedicionarios podrán ser de utilidad para posteriores investigaciones, dada la falta de información y datos en la zona de Groenlandia.

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