Bitácora Río de Hielo 2017

 Sección en la que los participantes en la Expedición “Río de Hielo Groenlandia 2017”  envían una bitácora diaria desde el primer día del viaje, para seguir paso a paso esta aventura de exploración y ciencia.

La ciencia protagoniza la expedición

La sede de la Sociedad Geográfica Española ha sido el lugar elegido para presentar la expedición ... Leer más...

A las puertas de la expedición RÍO DE HIELO GROENLANDIA 2017

EL TRINEO DE VIENTO PERFORARÁ EL MAYOR ‘RÍO DE HIELO’ DE GROENLANDIA PARA EL ESTUDIO DEL AUMEN... Leer más...

Últimos preparativos antes de iniciar #RioDeHielo2017

La expedición Río de Hielo de Groenlandia se prepara para la salida definitiva. En una nave de la ... Leer más...

EL DIARIO DE LA EXPEDICIÓN

LA EXPEDICIÓN SOBRE EL MAPA  Situación vía satélite día a día.

26 de Mayo 2017

Latitud 67.01 Longitud -48.01

¡Demasiado optimistas! Después de tenerlo todo preparado para la partida, se paró el viento. Totalmente. Y con un calor tremendo. De hecho, estamos en camiseta en mitad del Ártico, varios grados por encima de cero y con un sol radiante. Eso no quiere decir que hayamos descansado… A falta de navegación, y como todo está ya listo (sobre todo el asunto de la conexión de las baterías, que nos tenía muy ocupados) hemos pasado un buen rato haciendo pruebas con el dron con el que Nacho García va a grabar la expedición. Son imágenes espectaculares.

Pero lo peor es que nos ha descubierto que muy cerca hay algo extraño en la nieve, que podrían ser las temibles grietas que queremos esquivar.  Se supone que estamos más altos que el año pasado y que no debiéramos encontrarlas, así que esperemos que sea sólo una impresión. Ayer Hilo Moreno se intentó acercar al lugar para tener más información que la aérea, pero como iba solo se dió la vuelta. Si acaso, habría que ir varias personas encordadas, por seguridad.

De momento, los cinco hacemos la vida a la vez, pero eso cambiará en marcha. Estos dos días, cada uno tiene al menos una tarea. Ramón Larramendi hace agua de la nieve; J.J. (Jens Jacob) se encarga de preparar la comida; Ross Edwards ultima todo lo que tiene que ver con el suministro eléctrico; Nacho, documenta las primeras horas; e Hilo Moreno está a cargo del diario de abordo y otros mil detalles.

Nos dicen los compañeros de la AEMet que en pocas horas tendremos un viento perfecto, en potencia y dirección, para ponernos a navegar. Ya lo dice Ramón: “En cuento sople…. adelante”.

25 de Mayo 2017

Latitud 67.01 Longitud -48.01

¡Ya estamos en el hielo! El helicóptero de Greenland Air nos dejó en el gran glaciar del Ártico el pasado martes, a 1.500 metros de altitud, cuando ya caía la tarde, aunque aquí no se va la luz: el Sol permanece siempre en el horizonte. Enseguida nos pusimos manos a la obra, sin parar. Había que montar el Trineo de Viento, con sus tiendas, para poder refugiarnos, aunque no hace mucho frío (menos 10ºC). Ramón creía que un día nos bastaría para organizar la plataforma entera, pero en realidad nos ha llevado dos días de intenso trabajo.

En realidad, las mayores complicaciones están siendo instalar todos los dispositivos científicos con los que tenemos que ir recogiendo datos a lo largo de la travesía,  probar que todas las baterías funcionan, que las placas solares realizan su cometido, que todo queda activo y bien sujeto para que no haya ningún problema cuando el Trineo se ponga en marcha a cierta velocidad.

La verdad es que el hecho de no ver agua a nuestro alrededor, ni grietas, ni nieve blanda… nos llena de optimismo. Las condiciones parecen perfectas y mejorarán a medida que ascendemos hasta la cota de 3.200 metros que esperamos alcanzar en los próximos días. ¡Seguiremos informando!

 

23 de Mayo 2017

Latitud: N 67º 01‘ Longitud:  W  -50º 73′ Kangerlussuaq

Cuando leáis estas líneas ya estaremos en el hielo. Por fin, ayer martes por la tarde, mejoraron las condiciones meteorológicas en el oeste de Groenlandia para que pudiera despegar el helicóptero que nos dejaría en el hielo con el Trineo de Viento y todo nuestro equipamiento. Los últimos días han sido de tensa espera, temerosos de que se alargara demasiado nuestra estancia en Kangerlussuaq, restando días de viaje y trabajo, pero afortunadamente no ha sido así. Siempre hay que dejar márgenes para imprevistos, y nosotros lo tenemos. Nuestra idea, una vez en el hielo es montar el Trineo de Viento, algo que nos lleva en cada expedición menos horas, y las tiendas de campaña que lleva encima para empezar a navegar lo antes posible. Lo más complicado será la puesta a punto de todos los dispositivos científicos a bordo (el colector de aire, la estación meteorológica móvil, el georadar…).

En realidad, los cerca de 2.000 kilos que llevamos en total, entran sin problemas en un helicóptero de medianas dimensiones, como veis en la imagen. Y en menos de 45 minutos estaremos en el lugar de nuestra salida, dado que la distancia es poca.

Tras estudiar las condiciones del terreno, hemos decidido tomar un rumbo de 45º hacia el noroeste durante 300 kilómetros para evitar una zona de grietas de al menos 200 kilómetros en el interior del fiordo de Ilulissat. Es un rodeo hacia nuestro destino, pero las  grietas son el peligro principal al que podemos enfrentarnos en nuestra travesía hacia el ‘río de hielo’ , al noreste. Esperemos que el viento nos acompañe. Los primeros días, iremos tranquilos, dado que los veteranos debemos enseñar a los nuevos (Ross Edwards y Jens J. Simonsen) a manejar los mandos del Trineo de Viento. En realidad, hasta ahora todos lo han aprendido en muy poco tiempo.

Momentos antes de la salida, los cinco (Ramón, Ross, Nacho, Hilo  y J.J. ) no podemos disimular la emoción. Eso si, siempre controlando que ninguno de los muchos bultos que llevamos se queden en tierra. En ello debía estar ayer pensando Ramón cuando le sacamos esta foto…

El siguiente mensaje, ¡navegando por el hielo!

22 de Mayo 2017

Latitud: N 67º 01‘ Longitud:  W  -50º 73′ Kangerlussuaq

Seguimos varados en Kangerlussuaq. El mal tiempo se ha instalado en Groenlandia y no nos permite salir para el hielo. ¡Qué diferencia con el año pasado! En 2016, justo en estos días, estábamos a 20º C, en manga corta y ahora hace un frío polar que tampoco es muy normal en estas fechas. De hecho, está nevando a ratos y la visibilidad es realmente mala para que pueda volar el helicóptero. Así que hemos pasado la jornada esperando, con todo empaquetado, a ver si se abría “una ventana” de buen tiempo que nos permitiera iniciar la expedición. En todo caso, si estaba nevando allá arriba, en el ‘inlandis’ tampoco es buen momento para montar el Trineo de Viento. Finalmente, hoy lunes no ha sido posible volar. Una vez terminados nuestros trabajos, lo más interesante está siendo compartir este lugar, tan pequeño en el fondo, con los científicos que pasan por este enclave. Prácticamente todos conocen ya nuestra expedición y han oído hablar de nuestro eco-vehículo. Como siempre ocurre, en estas esperas imprevistas el tiempo se alarga más de la cuenta, pero si algo nos enseñan las expediciones polares es a mantener la calma en cualquier situación, incluso antes de la salida. Igual mañana amanece el día de la partida.

21 de Mayo 2017

Latitud: N 67º 01‘ Longitud:  W  -50º 73′ Kangerlussuaq

En el aeropuerto de Kangerlussuaq hay un cartel famoso. Te dice las horas de vuelo que hay desde allí hasta un buen número de ciudades o puntos geográficos de todo el mundo. Estamos a tres horas del Polo Norte  y a 10 de Tokio, a cuatro de Nueva York y a cinco de Rusia. Es aquí donde esperamos pacientemente a que el cielo se despeje y podamos iniciar la expedición propiamente dicha. Ayer no pudo ser, por el mal tiempo, y hoy tampoco. La previsiones nos dicen que mañana lunes puede ser el día.

En el fondo, debemos reconocer que el cambio nos ha venido bien. Teníamos demasiados preparativos que hacer y muy poco tiempo. Ahora, nos sentimos algo más tranquilos ante la perspectiva de tener unas cuantas horas más de trabajo por delante. Sólo queda confiar en que estos dos días de retraso podamos recuperarlos sin problemas una vez que estemos en marcha. Pero es lo normal en cualquier expedición de este tipo: los planes dependen siempre de la naturaleza, que no se deja gobernar en estas latitudes.

Kangerlussuaq significa en groenlandés “gran fiordo”, que es justamente lo que tenemos delante. Este asentamiento surgió en torno al aeropuerto militar que los norteamericanos abrieron durante la II Guerra Mundial, y aún siguen aquí. Últimamente también llega el turismo, dado que es una zona de gran belleza y con mucha fauna autóctona, aunque la inmensa mayoría de quienes están estos días, como ya dijimos, son investigadores polares de diferentes países. Es un sitio tan tranquilo, que no hay mucho que contar, salvo

20 de Mayo 2017

Latitud: N 67º 01‘ Longitud:  W  -50º 73′ Kangerlussuaq

El día se la levantado algo revuelto, así que no se si tendremos que aplazar hoy el vuelo al hielo hasta que mejoren las condiciones meteorológicas. A decir verdad, los preparativos nos están llevando bastante tiempo, pues debemos adaptar todos los dispositivos científicos que llevamos y no es una tarea fácil. En realidad, es como hacer un puzzle, controlando antes de salir que no nos falte ni una sola pieza. Por ello, ayer pasamos muchas hora hasta que montamos totalmente en Trineo de Viento, tal y como lo haremos una vez que estemos en el ‘inlandis’. Un tornillo o pequeña pieza que no llevemos, puede ser un auténtico problema. Pero ya estamos los cinco reunidos y lo bueno es que todos aportamos. El equipo está cohesionado, todos con ganas de trabajar. Y tenemos la suerte de que nuestro científico a bordo, Ross Edwards, es un ‘MacGyver’ de primera.

La buena noticia es que este año no hay agua en el hielo donde esperamos poder estar en breve. , Desde el avión se veía todo impolutamente blanco, con mucha nieve, así que se supone que tendremos menos problemas que en Cumbre de Hielo 2016, cuando los primeros días el Trineo de Viento tuvo dificultades para avanzar debido al deshielo, siempre con la amenaza de encontrar un gigantesco charco de agua en el recorrido.

De momento, sólo nos queda esperar a ver si se despeja la niebla y el helicóptero nos lleva a nuestro punto de partida.  ¡Todos estamos impacientes!

18 de Mayo 2017

Latitud: N 67º 01‘ Longitud:  W  -50º 73′ Kangerlussuaq

Ya estamos en Kangerlussuaq. Es un hervidero de científicos, pues desde aquí, en este enclave junto a una base militar de EE.UU en Groenlandia, se reúnen los investigadores que viajan a las bases científicas del interior durante esta campaña. Muchos a la base EastGRIP, a la que también iremos nosotros, pero tras recorrer más de 1.200 kilómetros… Los primeros en llegar fueron Jens Jacob Simonsen, Ross Edwards e Hilo Moreno. Los últimos, Nacho García y Ramón Larramendil. Éste último, nuestro director de expedición, estaba rodando un documental para TV por el norte de Groenlandia, en Thule, y esperamos que llegue hoy mismo.

Como suele pasar, tenemos tensión hasta el último momento. Primero porque la compañía aérea nos perdió un equipaje, justo en el que iba el georadar preparado por el equipo del glaciólogo Francisco Navarro (Universidad Autónoma de Madrid). Afortunadamente acabó por aparecer a tiempo. Y segundo, porque se han incrementado las medidas de seguridad por parte de Estados Unidos, y nos exigían en la cercana base militar unos trámites añadidos para poder iniciar la expedición. Tenemos el helicóptero que nos debe llevar al hielo ya contratado para el sábado día 20, así que menos mal que parece ser un trámite corto, que esperemos no retrase la salida.

Mientras llega, hay mucha tarea pendiente. Lo fundamental es empezar a montar el Trineo de Viento, que estaba totalmente desarmado. Ya hemos comenzado a unir rieles y traviesas en un campo a las afueras y poco a poco va tomando forma, pero lleva su tiempo… A nuestro alrededor, cada día nuevos investigadores nos preguntan por un vehículo que en principio no se imaginan pero que finalmente ven con muchas posibilidades.

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