Bitácora de viaje

Sección en la que los participantes en la Expedición Cumbre de Hielo Groenlandia 2016 iniciarán una bitácora diaria desde el primer día del viaje, para seguir paso a paso la aventura de exploración y ciencia.

Se presenta el nuevo reto para la Exploración y la Ciencia en 2016

El proyecto Trineo de Viento se pone de nuevo en marcha. Inicia una nueva expedición de la que pron...
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Presentación de la nueva expedición Groenlandia 2016

DIA 5 DE MAYO. A LAS 11.30 HORAS. REAL OBSERVATORIO DE MADRID (Alfonso, XII, nº 3) El Proyecto T... Leer más...

El 5 de mayo en el Real Observatorio de Madrid....

  La nueva expedición  ‘Cumbre de Hielo Groenlandia 2016” del Trineo de Viento alcanza...
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Desde Madrid... ¡Hacia la

La expedición "Cumbre de Hielo Groenlandia 2016" tuvo  un estreno de lujo en el Real Observatorio ...
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Así es el Trineo de Viento 2016, al detalle

Infografía del Trineo de Viento 2016 Leer más...

Últimos preparativos Groenlandia 2016

Los últimos preparativos de una expedición al Ártico, como la de la Cumbre de Hielo Groenlandia 2... Leer más...

Así es el nuevo Trineo de Viento: Desde Kangerlussuaq

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Científicos de EEUU, con la expedición Cumbre de Hielo

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La historia de Polo Norte del Viento... y otros cuatro más

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Carta de Hilo Moreno desde el hielo:

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¡El convoy, hacia la cumbre del Ártico!

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Soñando con el 'WindSled Weekly' en medio del hielo

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Encuentro 'histórico' en el hielo

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Una ventisca inesperada en el corazón de Groenlandia (vídeo)

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Los 'testigos' de hielo: ¿Qué nos cuentan de Groenlandia?

Los registros o testigos de hielo (ice core), como los que están recogiendo y analizando los expedi... Leer más...

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EL DIARIO DE LA EXPEDICIÓN

LA EXPEDICIÓN SOBRE EL MAPA  Situación vía satélite día a día.

DÍA 25-26 DE JUNIO

Longitud   69,01  Longitud:47, 29  Altitud: 1.560  metros. Kilómetros 66 KMS TOTAL: 1. 870 KMS

IMG-20160626-WA0008¡LLEGAMOS! Y cumplimos con fechas y con nuestro propósito. Han sido unas últimas horas de infarto, pero lo logramos. ¡1.870 kilómetros en 35 días! Desde el hospedaje en Kangerlussuaq, de donde partimos hace ahora cinco semanas, y tras unas horas de descanso, no podemos sino transmitiros nuestra tremenda satisfacción. Groenlandia no lo ha puesto fácil para el Trineo de Viento en esta expedición, pero aún así superamos todas las dificultades, y eso que hasta el final fueron unas cuántas.

Os contamos… El sábado 25 comenzó el turno de pilotaje de Hilo y Manolo. Nos quedaba muy poco para acercarnos a Ilulisat pero teníamos el viento en contra. A las dos de la mañana, tocó el turno de Ramón, Miguel y Malik a los mandos y el viento,  poco a poco, fue a mejor, hasta que pudimos alcanzar en algunos momentos los 20 km/h. Estábamos encantados, descendiendo hacia la costa, veloces, en una noche de luces y mil colores cambiantes impresionantes. Un amanecer inolvidable.

IMG-20160626-WA0005De repente… ¡¡GRIETAS!! Hacia las nueve de la mañana, mientras Ramón llamaba ya al helicóptero que debía sacarnos del hielo, estando ya casi en nuestras coordenadas finales, las voces en grito de Miguel y Malik nos pusieron en alerta. El viento nos había ido llevando levemente hacia el norte, hacia un lugar  donde hay un gigantesco glaciar activo, del que se desprenden los mayores icebergs del Ártico -dicen que de ese lugar salió el que hundió el Titanic- . En la superficie de ese río de hielo, que se prolonga hasta casi 200 kms por el interior de Groenlandia,  hay gigantescas grietas, agujeros que estaban dispuestos a engullirnos sin contemplaciones. Bajamos la cometa ipso facto.  Y lo que vimos nos puso los pelos de punta. A escasos 8 metros había una grieta de metro y medio de ancho. Otras nos rodeaban a izquierda y derecha, algunas de hasta cuatro metros. Y  lo que es peor, teníamos una más, de medio metro de ancho, que cruzaba en perpendicular por la mitad del convoy Trineo de Viento. Para colmo, estaban cubiertas de nieve, así que no todas se veían. Fue precisamente en la de medio metro donde se cayeron dos de los expedicionarios hasta la cintura: Miguel y Manolo, éste último cuando salía de la tienda trasera. Afortunadamente, ninguno se hizo daño.

Estaba claro que era imposible avanzar más, así que optamos por señalar ese lugar como punto de recogida para el piloto. Antes tuvimos que acondinar un área de seguridad sin grietas ni agujeros en torno al Trineo y hacer un ‘helipuerto’. Os preguntaréis cómo. Pues bien, encordamos a Hilo Moreno como cinturón de seguridad y con esquís fue recorriendo los alrededores . También hicimos un pasillo de seguridad de 50 metros desde el Trineo hasta la zona en la que debía posarse el helicóptero, un área circular de 8 por 12 metros en la que retiramos la nieve. Había que evitar cualquier riesgo para la aeronave de caer en una grieta. Como podéis imaginar, todo ello nos llevó mucho tiempo, más de siete horas de trabajo sin descanso.

Finalmente, hacia las 17.45 (hora en España peninsular) aterrizó. Para entonces también habíamos desmontado nuestro vehículo, que convertimos en ocho pequeños trineos para llevar los 1.300 kilos de equipamiento hasta el helicóptero.  Sólo esa tarea nos supuso otra hora y media de trajín.

Ya desde el aire, fue impresionante ver que justo delante de donde dimos por finalizada la expedición ‘Cumbre de hielo Groenlandia 2016’, teníamos grietas aún mayores de las vistas, y también grandes lagos de agua que hubieran sido imposibles de superar. Incluso vimos la huella de nuestro paso por el ‘inlandsis, que pronto el viento hará desaparecer.

Ahora os escribimos desde Kangerlussuaq. Deseosos de un buen descanso. Felices de haber conseguido nuestro propósito. Expectantes con los datos científicos que traemos y que habrá que analizar. Y sobre todo, encantados con todos los que habéis seguido día a día este diario haciéndonos compañía en la distancia.

Gracias a todos y a todas en todos los rincones del mundo.

¡¡Seguiremos informando!! (Y estaremos encantados de contestar a vuestras preguntas, comentarios, etc..)

DÍA 23-24 DE JUNIO

Longitud     68,72  Longitud:46 0.7 : 1.945 metros. Kilómetros 7o KMS TOTAL: 1. 804 KMS

IMG_4953Mojados. Así pasamos las últimas horas. Con temperaturas sobre cero, lloviendo, con el equipamiento mojado. A medida que llegamos al final, y estamos a unos 130 kilómetros del destino final, las condiciones meteorológicas son más veraniegas, y bastante más que en 2015, así que quizás veamos charcos, y esperamos que más adelante no sean tan grandes como para no poder acercarnos a la costa tanto como pensábamos. Si no son muy grandes, los podremos esquivar sin problemas.

Ayer avanzamos unos 10 kilómetros, pero sin nada de visibilidad, así que teníamos que ir despacio para controlar lo que había delante, dentro de una nube. Hasta que nos cambió el viento, y paramos. En realidad, ¡era el perfecto para subir a Summit! Justo el que necesitamos a la ida… Luego, volvió el viento y recorrimos otros 50 kilómetros, pero a muy baja velocidad… Nuestra intención es avanzar otros 70 kilómetros, aproximadamente, hasta ser recogidos por el helicóptero.

Por lo demás, la vida a bordo continúa con su dinámica. El equipo que forman Manolo e Hilo y el que forman Ramón, Miguel y Malik funcionan a la perfección. Nos hemos leído ya casi todos los libros que traen los compañeros -la biblioteca del Trineo de Viento rota a gran velocidad- y hemos dado infinidad de vueltas a los archivos musicales que tenemos en los móviles, que os recordamos que cargamos con placas fotovoltáicas. Una experiencia así une mucho a quienes participan de ella. Compartimos experiencias y aprendemos de los demás.

De lo que ocurre en el exterior, prácticamente no sabemos nada. En realidad, somos una burbuja dentro de una nube.

¡Ya nos queda menos!

DÍA 21-22 DE JUNIO

Longitud 68 .51.  Longitud -44.47. Altitud: 2.2230 metros. 64 KMS TOTAL: 1.744 KMS

P1120646Estamos a punto de cruzar la línea en el mapa que trazamos cuando subíamos hacia Summit Camp. Y estamos a punto de llegar a una zona de riesgo: un área en la que hace dos años nos encontramos con grandes grietas. No sabemos qué habrá este año. Ayer, de hecho, el viento nos empujaba hacia el norte, hacia el lugar donde esos grandes boquetes que cada vez hay en más cantidad debido al calentamiento global. Según los estudios científicos, han aumentado hasta un 13% en los últimos años. Una barbaridad.

Así que tuvimos que parar a esperar que la dirección del viento nos saque de esa zona, pero no después de recorrer otros 64 kms que nos acercan paulatinamente a nuestro destino a una velocidad media de 10 kms/h, aunque en algunos momentos llegamos a superar los 30 kms/h. Y los hicimos con Malik y Miguel a los mandos, prácticamente sin visibilidad ninguna. Son dos auténticos ‘windsleders’ como nos ha bautizado Ignacio Oficialdegui.. ¡Y nos gusta!

A medida que nos acercamos a la costa, el calor de nuevo aparece como un problema. Hoy estamos a 1ºC sobre cero y la nieve sobre el Trineo de Viento está derretida, la cometa mojada (pesa muchísimo) y no deja de ser sorprendente a más de 2.200 metros de altitud. De hecho, no hemos podido hacer de momento nuevas perforaciones de las de más de 13 metros, pues para ello es preciso que la temperatura sea polar, y ahora no lo es. Esperemos que la siguiente noche sea posible.

Mientras esperamos el cambio de viento, nuestro chef Hilo Moreno nos prepara unos excelentes spaguettis con salsa carbonara…

DIA 20 DE JUNIO

Longitud 68.015 Longitud -43.17. Altitud: 2.413 metros. 50 KMS TOTAL: 1.680 KMS

DSC03780Estamos quietos. Parados a la espera de que mejore el viento, después de avanzar unos 50 kilómetros… Estamos celebrando el solsticio de verano en mitad de la nada helada. ¡Y el Día Nacional de Groenlandia! Malik ha sacado la bandera de su país y quiere que hasta cantemos el himno. El Sol está siempre en el horizonte, vigoroso. Y hace calor. La verdad es que a Manolo e Hilo no les ha venido mal este descanso, después  de la perforación en el hielo. Os vamos a explicar con más detalle que es lo que hicieron: primero, introdujeron el perforador y sacaron un testigo; luego le sumaron una pieza de un metro más, y volvieron a sacarlo. Así continauron hasta llegar a los 13.5 metros.

Más tarde, en unas cuadrículas que nos había facilitado el científico responsable del proyecto, Jason Box, fueron especificando el tipo de nieve, su peso, si tenía o no fracturas cada uno de los testigos… Lo hacían con tres muestras cada 10 centímetros. Además, iban midiendo la temperatura nivel a nivel; también, la consistencia de la nieve, una propiedad que se averigua por el sencillo método de comprobar si se hunde un dedo o todo el puño en el suelo. Para terminar el experimento, fotografiaban esa nieve de cada 10 centímetros, para lo cual hincaban una bandeja metálica en la superficie.

Estamos deseosos de saber qué pasará con estos datos. Estos registros de hielo contienen una gran cantidad de información sobre el clima. Cada año la nieve se acumula y con ella el polvo que trae el viento y puede llevar microorganismos, polen, burbujas de gas atmosférico y hasta sustancias radiactivas. En las últimas horas, hemos hablado mucho en el Trineo de Viento de lo que contendrán estos testigos que estamos sacando y que los científicos tendrán que averiguar…

La mala noticia del día es que se nos ha roto una cometa de 80 metros cuadrados, hecha trizas. Es una de las que llevamos a la expedición a Acciona-Antártida en 2011. Una faena, pero es algo que no tiene arreglo ni con remiendos..

Por lo demás, pasamos el tiempo libre jugando al ajedrez, leyendo, escuchando la música que se han traído los compañeros..

DIA 19 DE JUNIO

Longitud 68.00 Longitud -42.13. Altitud: 2.560 metros. 25 KMS TOTAL: 1.630 KMS

4“Yujuuuuu”. ¡¡La comeeetaaaa!! El grito de Ramón se ha oído por encima del ruido de los raíles al arañar el hielo, del sonido del viento y el tablequeo del trineo. La verdad es que poco confíamos en encontrarla, después de perder un día entero en su búsqueda. Así que se levantó un suave viento y decidimos seguir camino de Ilussisat, nuestra meta final, a unos 250 kilómetros. Antes, nos costó un rato quitar toda la nieve que tenía semi-enterrado el Trineo de Viento.

A los 20 minutos de la salida, a unos seis kilómetros y medio de distancia, ahí estaba, la  ’60 m2′, casi enterrada en la nieve. Malik y Miguel iban oteando el terreno, uno a izquierda y otro a derecha, mientras seguíamos el rumbo del viento, el que había seguido la cometa por las señales dejadas en la nieve el viernes. Al final estaba apenas 300 metros más allá de donde el sábado  nos dimos la vuelta agotados. Estaba esperándonos. Y el grito de alegría de Ramón se habría escuchado en kilómetros a la redonda, si es que hubiera alguien en esta inmensa soledad.

Hoy ha sido también un día importante para nuestros trabajos científicos. Hemos logrado hacer un talado de 13,5 metros de profundidad, lo que no resulta nada fácil. Hace días también hicimos un intento, pero no llegamos a tanto. Hoy si. Ha salido tal y como nos señaló Jason Box, el científico del Geologic Survey of Denmark and Greenland (GEUS) que ha decidido sumar sus proyectos al Trineo de Viento. Los encargados han sido Manolo e Hilo. Seis horas han estado taladrando y sacando testigos del interior de esta planicie, para luego clasificarlos entre nieve, neviza y hielo, según su textura, y caracterizando sus propiedades cada 10 centímetros.  “Es como un sondeo geotécnico”, resume Manolo, ingeniero industrial. Para el equipo entero, ha sido un gran reto científico, y estamos orgullosos de que haya salido bien. Ya puestos, además, entre ambos también han hecho una cata para el proyecto dirigido por Nacho López Moreno, del IPE-CSIC, de las que ya llevamos unas cuantas y son menos trabajosas porque son de un 1,6 metros, 13 veces menos. Está claro que este vehículo se consolida como herramienta científica, como siempre ha deseado Ramón, su diseñador y promotor.

Deciros que el día ha estado nublado, pero con buena temperatura (un mínimo de -13ºC). Y que como veis, en el Trineo de Viento no hay domingos… De hecho, ni sabemos en qué día estamos, casi no sabemos ni en qué hora…. El turno es el que marca nuestro ritmo vital. 

DIA 18 DE JUNIO

Latitud: 67.38 Longitud -41.71 Altitud: 2.594 metros. 105 KMS TOTAL: 1.605 KMS

5fb9ac6b-7c23-4c6c-8397-579d21109ff1Siete horas caminando y seis kilómetros recorridos. Sobre la nieve blanda, con las botas hundidas. Sudando y a la vez a -4ºC. Y la cometa no apareció. La misma de esa foto que ahí estamos afianzando con un poco de nieve para echarla a volar. Siete horas de un esfuerzo físico tremendo, a 2.600 metros de altitud y sin clara visibilidad. Y no la vimos. Ocurrió el día anterior, el viernes, mientras Manolo e Hilo pilotaban. Una fuerte racha de viento, en mitad de una tormenta, les arrancó de las manos, con las líneas y las poleas, ese gran trozo de tela que nos impulsa por el hielo. Era la cometa de 60 m2, la que más utilizamos porque no es ni pequeña ni muy grande. Primero, intentaron buscarla por los alrededores, mientras los otros tres tripulantes dormíamos. Es una norma no molestar al equipo que descansa salvo que sea imprescindible.

Pero no la encontraron, así que fueron otros cuatro kilómetros más allá, y tampoco. Para entonces nevaba con mucha intensidad, no se veía nada y era imposible seguir la búsqueda, así que nos atrincheramos en el Trineo de Viento a la espera de que mejorara el tiempo. Tuvimos que levantar grandes bloques de hielo alrededor del convoy para protegernos. Ahora parece rodeado de una muralla de hielo, como si fuera un fuerte, en mitad de la nada. Prácticamente estamos enterrados en la nieve…

Cuando la nevada amainó, Malik, Miguel y Ramón salieron a buscarla de nuevo. Anduvieron seis kilómetros sobre más de medio metro de nieve recién caída, buscando el leve rastro que dejan las líneas cuando van arrastrándose por la superficie. Volvieron agotados siete horas más tarde. Y no la encontraron. Con la nevada que ha caído estará enterrada, invisible a nuestra búsqueda en esta inmensidad.

Bien es cierto que llevamos más cometas, que la expedición continuará sin ella, pero nunca antes perdimos una cometa en la decena de expediciones anteriores, y además una tan importante como ésta, la que más utilizamos.

Nuestra intención ahora, mientras mejora el tiempo, es hacer una de las grandes perforaciones de 13,5 metros que nos encargó el investigador Jason Box. Es el primero de estas características y queremos probar a ver si se nos da bien, pues no es tan fácil como podría parecer.

Y luego, levaremos anclas, y seguiremos rumbo al Este de Groenlandia, aún con la mirada fija en el hielo. No perdemos la esperanza de poder encontrar nuestra vela favorita.

DIA 15-16 DE JUNIO

Latitud: 67.38 Longitud -41.71 Altitud: 2.594 metros. 105 KMS TOTAL: 1.605 KMS

webRamonUn día de aprendizaje en la Escuela de Pilotaje WindSled. Así comenzaron la ruta dos de nuestros nuevos compañeros, Malik y Miguel, y ¡en qué poco tiempo han aprendido! Ramón es un buen maestro en estas lides, pero es que en realidad manejar los mandos de la cometa no es tan complicado como pudiera parecer, siempre que el viento sea suave y constante y no haya problemas en el terreno. En realidad, les bastaron pocas horas para que ambos se pusieran al frente de la locomotora, con Ramón vigilando desde atrás, mientras navegábamos a 9 km/h. No es una gran velocidad, pero el terreno estaba en condiciones óptimas. Atrás hemos dejado ya el riesgo de las grietas de hasta 10 metros de ancho que vieron los que llegaron en el helicóptero el pasado miércoles. Miedo daba pensar en toparnos con algo así.

Ahora ellos tres -Ramón, Miguel y Malik-  conforman un equipo y el otro turno lo hacen Hilo y Manolo Olivera, dos experimentados pilotos del Trineo de Viento.  En su equipo, de momento, Ramón sigue siendo el encargado de subir la cometa. Es el momento más delicado de la navegación, el que requiere más experiencia. Una vez arriba, hay que coger el tino, pero se hace sintiendo la fuerza del viento en la cometa, como si fuera un caballo al que hay que conocer para dirigirlo donde queramos. Más que navegar a veces es como si cabalgáramos por el hielo.

Las últimas horas hemos tenido que parar porque ha entrado una tormenta. En poco tiempo, tenemos el trineo casi enterrado en la nieve, pero lo peor es que perdimos una cometa de 60 metros cuadrados y no podemos salir a buscarla porque no se ve nada. La encontraremos cuando amaine el temporal. Eso sí, seguimos con poco frío, apenas -9ºC para estar a 2.600 metros de altitud.

Estamos ya enfrentando el tramo final y lo sabemos. ¡Hoy cumplimos un mes desde que llegamos a Groenlandia!

DIA 14 DE JUNIO

Latitud: 66.89  Longitud -41.71  Altitud: 2.353 metros. TOTAL: 1.500 KMS

3bb6b101-d72b-4d2a-8fa2-23523fb785a51008960253¡¡Llegó el relevo!! Da gusto ver a Manuel Olivera, Malik Milfeldt y Miguel Herrero tan frescos, tan limpios y sin barbas.

Ayer fue una jornada cargada de novedades. El viento comenzó soplando  levemente y nos dirigimos lo más raudos posible hacia el punto que habíamos concretado el día anterior, el lunes, con nuestros compañeros, el lugar exacto de la cita en este inmenso desierto blanco. En el Trineo había euforia. Los cuatro que se iban (Ignacio, Nacho, Karin y Vicente) andaban haciendo el equipaje y soñando ya con una bañera. Los que nos quedábamos, Ramón e Hilo, repensando si la lista de la compra enviada a Tasiilaq (más pan, galletas, mantequilla, batidos… ) estaba completa, y pendientes de las coordenadas para no pasarnos.

En ello estábamos cuando el poco viento hizo que el Trineo se parara 50 kilómetros antes de llegar al lugar pactado con el helicóptero. Informado por un mensaje, el piloto, el groenlandés Tim Nicolaisen, comenzó a pensárselo y tuvo en ascuas a nuestros compañeros hasta minutos antes de salir. “¡No decía que nos llevaba ni que no! Sólo cuando le vimos repostar, entendimos que se decantaba por el sí. Estos inuit son muy suyos y sorprendentes”, comentaba después Manolo.

Eran sobre las 19.15 (en la Península Ibérica) cuando sentimos un leve rumor. Enseguida vimos un punto rojo a lo lejos que fue agrandándose por segundos, hasta que la aeronave y sus pasajeros aterrizaron junto al Trineo de Viento.  Imaginaros el momento. Muchas emociones diferentes y todas juntas. Después de tres semanas de ruta, los cuatro que se iban estaban felices por haber superado la prueba y poder descansar. De los que quedábamos en mitad del hielo, Ramón e Hilo sentían cierto vacío con su marcha, tras tanta aventura compartida; mientras el trío de recién llegados estaba exultante, tan deseoso de saber que echaba en falta tiempo para compartir los relatos con los que partían. Pero… ¡Tim no estaba dispuesto a esperar! Al menos, sin subir la tarifa.

Después de su partida, Manolo, Malik y Miguel (las tres ‘emes’) no tardaron en acomodarse.

Ahora, mientras escribimos estas líneas estamos parados. El viento es nulo y nieva ligeramente. Estas horas las estamos aprovechando para reparar por completo el trineo. Ya está listo el módulo locomotora y el de la tienda, que tenían 76 y 146 nudos rotos, respectivamente. ¡Lo sorprendente es que hayan llegado hasta aquí sin perder nada por el camino!

En cuanto Eolo esté de nuestro lado, iniciaremos la última gran etapa de nuestro viaje: los 500 kilómetros, aproximadamente, que nos faltan para aterrizar en el punto de partida. Con las tres ‘emes’ de ‘refresco’ esto va a ser coser y cantar, si nos soplan en las cometas.

Saludos desde el inlandsis.

13 DE JUNIO

Latitud: 69.7Longitud -36.96 Altitud: 2.542 metros. (220 kilómetros) TOTAL: 1.363 KMS

mapa2Nos acercamos a la costa y el calor está empezando a ser un problema para seguir el buen ritmo que hemos tenido las últimas jornadas. No estamos en manga corta, pero casi, y eso hace que la nieve está pocha, blanda. Y se convierte en auténticos cuchillos. Es el proceso cuando se deshiela y hiela cada día. Esos micro-cuchillos acaban rompiendo las cuerdas por algunos nudos, así que hemos perdido bastante tiempo parando para repararlos. Es bestial la diferencia de temperatura en cuanto hemos llegado a los 2.500 metros de altitud. En esta zona, también en 2014 por estas fechas hacía más calor, pero no tanto.

Antes de que estas condiciones empeoraran, logramos hacer muchas horas de navegación sin paradas, siguiendo con nuestro turno de 12 horas y sin bajar la cometa para nada.

En Nuuk, la capital de Groenlandia, nos hemos enterado de que ha habido el día 9 de junio hasta 24ºC de temperatura. ¡Más que en Nueva York! También nos cuentan por el deshielo cada día llegan a los oceános cuatro gigatoneladas de agua, 60 veces más que el peso de toda la Humanidad. Impresionan esas cifras, pero cuando estás viendo cada día como el hielo deja de serlo, no sorprenden tanto.

Con todo, esperamos llegar en un par de días al lugar donde nos reuniremos con los tres expedicionarios que se incorporan al Trineo, que llevan más de una semana esperando nuestra llegada en Tasiilaq. Además, algunos de los que están ahora tienen que regresar a sus trabajos habituales, así que el tiempo apremia.

De una cosa estamos seguros, los datos que estamos recogiendo para la ciencia van a ser muy importantes, precisamente en un año tan peculiar, para saber cómo evoluciona la capa de hielo.

DÍA 11-12 DE JUNIO

Latitud: 69.35 Longitud -39.22  Altitud: 3.542 metros. (2OO kilómetros) TOTAL: 1.163 KMS

P6071440Hemos pasado ya la mitad del recorrido. El viento en esta ladera, cuya inclinación  no somos capaces de apreciar mientras viajamos hacia el sureste, es ahora favorable, una vez pasado el Polo Norte del Viento. Un poco más adelante vamos a entrar en una zona donde podríamos encontrarnos algún oso polar de los pocos que quedan. Y la posibilidad no se nos quita de la cabeza. A fin de cuentas, Groenlandia es su reino y sería un acontecimiento si alguno se cruzara con nuestro Trineo de Viento, con sus más de 200 kilos de peso. Ramón ya los ha visto en varias ocasiones en este territorio salvaje del Ártico, pero para el resto de la tripulación supondría la primera vez.

Estos días hemos hablado mucho en la tienda sobre los famosos plantígrados, aprendiendo unos de otros curiosidades como que hay hasta 19 especies diferentes, aunque todas nos parecen iguales, o que mudan la piel para adaptarse al clima más cálido y regular su temperatura corporal. A este paso, pronto no tendrán que hacerlo. En el fondo, sabemos de que la probabilidad de encontrarnos a uno en esta expedición son remotas, lo que no impedirá que cuando nos acerquemos más a la costa escudriñemos el horizonte con verdadero interés.

Tras las penalidades de la subida a la Summit, para todo es un respiro poder viajar durante más de 20 horas sin parar,  a una velocidad que oscila entre 16 y 18Km/h, y comprobar que el Trineo funciona con absoluto control y sin problemas. Incluso hemos acabado con el caos horario que veníamos arrastrando como un losa: ahora hacemos turnos de 12 horas cada uno de los equipos (12 de pilotaje y 12 de descanso) para recuperar el retraso acumulado. Comemos, derretimos nieve e incluso escribimos en marcha, con un sol de frente que a veces nos ciega y otras se eclipsa detrás de nuestra cometa. Ayer, aprovechamos un rato para hacer la lista de la compra y enviársela a los tres compañeros que nos esperan en Tasiilaq para hacer el relevo.

A medida que bajamos al sur, a su encuentro, notamos como sube la temperatura. Con -4º C y -5ªC podemos decir que sentimos calor, aunque no tanto como el que nos cuentan que hace en España estos días.

Como curiosidad, ayer pasamos justamente por el mismo lugar que en el año 2014, durante la Primera Circunnavegación de Groenlandia, y prácticamente el mismo día. Hicimos carambola total.

DIA 10 DE JUNIO

Latitud: 71,07Longitud -35.23 Altitud: 3.240 metros. (160 kilómetros) TOTAL: 943 KMS

IMG_2305De repente un grito rompe el silencio. Es la voz de Karin y es el primer accidente de los 20 años de historia del Trineo de Viento… Horas después, aún nos estamos recuperando del susto, que afortunadamente se ha quedado en eso. Ocurrió ayer tarde, cuando menos lo esperábamos. Navegábamos a buena velocidad, después de conseguir colocar el tiro de la cometa a 80º del viento y con el convoy en pleno rendimiento. Fue entonces cuando un despiste de Karin pudo convertirse en algo realmente grave.

En un momento dado, decidimos frenar para derretir un poco de nieve y hacer agua, pero sin bajar la cometa para no perder tiempo, como es habitual. Es un momento siempre delicado, en el que hay que tener especial cuidado porque si hay viento, como era el caso, la frenada total lleva su tiempo. El caso es que Karin no se dio cuenta y saltó de la tienda de pilotaje, donde iba manejando Nacho y Ramón de copiloto, poniéndose justo delante del vehículo, algo tan peligroso como cruzar sin mirar una autovía. Y la atropelló. Todo el Trineo, con sus 2.000 kilo de peso, con sus 12 metros de largo, pasó por encima de su cuerpo. Afortunadamente, la cabeza quedó fuera y, afortunadamente también, llevaba mucha ropa de abrigo… Por último, tuvo la tercera fortuna de que la nieve estuviera blanda y se hundiera en ella como en un colchón. Fueron tres factores que hicieron posible que saliera prácticamente indenme, con unas magulladuras pero con el cuerpo sin una sola rotura.

Ramón nos ha repetido siempre que nunca hay que ponerse delante del Trineo cuando la cometa está arriba, pero fue un despiste, Karin salió sin pensar. Inmediatamente después, Nacho soltó la cometa, que se fue a más de un kilómetro de distancia, de donde la rescató nuestro compañero Hilo. Para recuperarnos, tuvimos que darnos un ‘chupito’ del fuerte licor danés que tenemos para momentos especiales. ¡Y que Karin estuviera bien era la mejor noticia posible! Bien lo merecía..

Después, ya con equipo de Ignacio, Vicente e Hilo al mando del pilotaje, continuamos ruta hacia el sur de Groenlandia, hasta que tuvimos un nuevo parón porque se congeló una cuerda y hubo que reparar el nudo. A estas alturas, ya llevamos 160 kms y seguimos en marcha a 20km/h, muy buena velocidad. Vamos tan suaves que en la tienda de atrás ni se nota que estamos en marcha. Como una seda…

Hasta el tiempo nos acompaña, sólo  unos -10º C (-20º en las horas más frías). Noo pararemos mientras el viento nos empuje. Ramón lo repite a cada rato: “Esto funciona. ¡Vamos como un tiro!”. El susto ya está superado. Karin sonríe a su lado.

DIA 10 DE JUNIO

Latitud: 72,25 Longitud -36.14  Altitud: 3.240 metros. (73 kilómetros) TOTAL: 783 KMS

DSC_1524Anoche tocamos el punto más alto de Groenlandia. Nos lo dijo el GPS: 3.240 metros cuando cruzábamos el domo para cambiar de vertiente y comenzar la bajada hacia la costa Este. La verdad es que después de abandonar la estación científica, aún tuvimos que esperar varias horas para ponernos en marcha, hasta que el viento roló a dirección sureste y nos facilitó cruzar al otro lado. En un momento dado, intentamos poner el tiro de la cometa a 90º del vehículo para aprovecharlo al máximo, pero con 2.000 kilos de carga resulta complicado. Aún así logramos ponerlo, por vez primera, a 60º, de forma que sentíamos toda la fuerza increíble que se genera. Esta expedición está siendo toda una prueba experimental de las posibilidades del Trineo de Viento, y es evidente que son muchas, pero que también tenemos que realizar mejoras para que su rendimiento sea mejor cuando nuestro ‘combustible’ no llega en en las mejores condiciones. De hecho, ¡para eso estamos aquí!

Lo que tenemos es un caos horario tremendo que se deja sentir. Por un lado, porque todo el día luce el sol, y por otro porque el viento viene y va sin tener en cuenta nuestras horas de sueño. Además, la llegada a Summit Camp alteró los turnos que llevábamos. Ahora vamos a recuperarlos, para que nuestro organismo no se altere porque nos queda mucho recorrido por delante. Lo que nos ha venido de cine son las naranjas y manzana que nos dieron en la base científica. Saben a gloria después de tantos días sin fruta.

Hoy estamos a -9ºC, así que como veis la temperatura sigue realmente suave, muy suave para estas latitudes.

Dejamos en Summit Camp algunas de las fotos, que ilustran este diario. ¡Esperamos que os gusten! Nosotros seguimos… tan animados como siempre, deseando de iniciar la bajada y probar los taladros de 15 metros en la nieve.

DIA 8 DE JUNIO

Latitud: 72,25 Longitud -38. 90 Altitud: 3.205 metros. (65 kilómetros) TOTAL: 766 KMS

P6080045Ha sido impresionante la visita a Summit Camp, o Summit Station, como también se llama. La primera vez que nos sentamos en una mesa desde hace 20 días.. Pero, sobre todo, la oportunidad de conocer de primera mano las investigaciones que se hacen en este lugar manejado por la más importante institución científica del mundo: la Nacional Science Foundation de Estados Unidos, a la que llegamos justo cuando hay ‘overbooking’ de investigadores.

Tras nuestra llegada, no tuvimos que esperar mucho hasta que dos motos de nieve, con dos trineos adosados, nos llevaron a los seis componentes de la tripulación hasta la base científica. La primera sorpresa fue la cara que se le puso a Hilo Moreno ¡cuando se encontró con un conocido! Se trata de Forrest MacCarthy, que es guía en el Programa Antártico de EEUU, y con el que ha coincidido a la otra punta del planeta. Si es que el mundo es un pañuelo… La segunda sorpresa fue el banquete que nos esperaba, pues era justo la hora de comer, y el olor a lasaña era delicioso tras semanas de latas y espaguetis.

En total, en estos momentos hay unas 45 personas en Summit Camp, entre técnicos y científicos porque allí no sólo realizan mediciones de aire y perforaciones, como ya explicamos, sino que es la base de otros muchos estudios sobre el cambio climático, con georradares y todo tipo de sensores.  A fin de cuentas, como decían, es el sitio más limpio del planeta. Ha sido un lujo que nos lo enseñaran y explicaran los grandes especialistas en la materia.

Luego, el director científico de la base y algunos de los investigadores han querido conocer nuestro Trineo de Viento. Y como pasa siempre, se han quedado boquiabiertos cuando le han visto. “¡Pero si es de madera! Qué sencillo y qué impresionante que hayáis llegado hasta aquí”, nos decían. “Esa es la fortaleza de su éxito, su simplicidad”, les contestaba Ramón.

En total, pasamos unas cinco horas en el Summit Camp, y nos costó levantarnos del sofá. Ahora, ya de vuelta a ‘nuestro hogar’, nos preparamos de nuevo para la salida. Tenemos buen viento, dirección este, que es hacia donde nos dirigimos, y ya hemos situado el Trineo en posición para atravesar el domo. Hemos sumado a nuestro equipaje el equipo de perforaciones de Jason Box, y en cuanto podamos haremos los primeros agujeros a 15 metros. Nuestra siguiente meta está en las cercanías de la costa este de Groenlandia, a 700 kilómetos. ¡Allá vamos!

DIA 7-8 DE JUNIO

Latitud: 72,05 Longitud -38.90  Altitud: 3.205 metros. (65 kilómetros) TOTAL: 766 KMS

DSC03758¡Estamos en la Cumbre de Hielo! ¡Por primera vez en la historia llega hasta aquí un vehículo eólico capaz de transportar hasta 2.000 kilos de peso y seis tripulantes! Estamos eufóricos, porque nos han costado mucho estos 766 kilómetros, porque hemos tenido mucha mucha suerte.

Anoche las perspectivas eran realmente negras. Muy negras. Las previsiones nos decían que en los próximos tres días el viento nos empujaría hacia la costa este de Groenlandia. Y queremos ir, pero antes ¡teníamos que llegar a la cumbre! No sólo porque es un reto alcanzarla con el Trineo, sino porque teníamos un compromiso científico con Jason Box. El problema es que algunos miembros de la tripulación deben regresar en unos días, así que pensamos en dividirnos de nuevo para que la llegada no fuera ‘traumática’ para el vehículo y que solo la parte menos pesada subiera hasta arriba. Pero finalmente, los vientos, que comenzaron a soplar en altura a favor, nos han permitido llegar hasta aquí a todos. Los últimos kilómetros hasta aquí, entre una nevada que no estábamos dispuestos a que no pusiera nuevas trabas… Al final, en unas pocas horas coronamos estos 3.205 kilómetros en los que nos encontramos.

No vemos desde aquí la estación científica Summit Camp, una de las más importantes del Ártico. Un pequeño montículo de nieve lo impide, pero estamos a escasa distancia. Y no hemos podido acercarnos más porque tienen un perímetro de seguridad para evitar contaminaciones del aire. Tienen unos aparatos en ese perímetro que recoge muestras de ese aire, desde luego el más puro de este  planeta junto con el de la Antártida. Lo cierto es que no tienen un protocolo para un Trineo de Viento, pero lo habrá…

Como tenemos que recoger materiales científicos, seguramente vendrán a recogernos desde la base. Estamos deseosos de conocerla por dentro.  Mientras ese momento llega,  celebramos nuestra llegada aquí arriba, donde si hubiera estrellas se tocarían con la mano. Así que hacemos bajo ese Sol permanente que reina ahora en el Ártico y con este licor danés que ha traído Karin y  cuyo nombre cuesta pronunciar. Le guardamos para la grandes ocasiones…

¡SALUDOS DESDE EL SUMMIT CAMP!

6 DE JUNIO

Latitud: 71,90 Longitud -38.90  Altitud: 3.171 metros. (25 kilómetros)

IMG_0153¡Calma chicha de nuevo! Comenzamos a navegar con viento suave…. y al poco tiempo, la cometa cayó, y ya no hubo forma de levantarla de nuevo. Estar tan cerca del Summit Camp… y no llegar. Ahora, a unos 65 Kms de distancia. Ahora que estamos los seis juntos, hemos pasado la jornada documentando nuestro trabajo científico, filmando mientras Ignacio e Hilo hacían una cata en la nieve, y ya llevamos siete muestras y tres de estos agujeros de metro y medio de profundidad. Tenemos verdadera curiosidad por saber qué descubrirán los científicos con los datos que estamos recogiendo.

Lo mejor del día fue el contacto por nuestras redes sociales con nuestros seguidores. ¡Cuántas #PreguntasLarramendi! Tanta curiosidad por lo que estamos haciendo nos da la energía que en días como hoy no nos viene del viento. Pero es lo que tienen las expediciones al Ártico, las previsiones no valen de mucho..

DÍA 5 DE JUNIO

Latitud: 71,81 Longitud -38.40  Altitud: 3.161 metros. (En marcha)

IMG_0554¡Por fin juntos de nuevo  y en marcha! El Día Mundial del Medio Ambiente nos dejó ayer un viento suave, pero favorable y finalmente, tras tres días complicados para el Trineo de Viento en el que iban Ignacio, Vicente e Hilo, y de descanso (relativo) para el nuestro, conseguimos juntarnos en el punto en el que les esperábamos (me refiero a Ramón, Karin y Nacho). Ellos habían tenido muchos problemas con las cometas, como nos han contado antes de meterse a dormir.. Pese a ello,  no han descuidado, la recogida de datos de la nieve y las perforaciones del proyecto de Nacho López Moreno. Nuestros objetivos se van cumpliendo.

Volver a ser uno solo convoy apenas nos ha llevado una hora de preparación, mucho menos de lo que ayer nos costó quitar la nieve que tenía encima nuestro Trineo de Viento. Mientras enviamos este diario, navegamos ya rumbo a la cumbre, lentos pero seguros y muy animados, con una cometa de 80 m2, que es la más grande que tenemos. Son las 12 de la noche en España, pero aquí luce el sol, como siempre desde hace días, y la temperatura ha bajado a -15ºC, lo que es mucho mejor para el viaje. ¡Esperamos empezar la semana en Summit Camp! para desde ahí, ya sin separarnos, recorrer los otros 700 kilómetros que nos separan de los que harán el relevo de Karin, Ignacio, Vicente y Nacho, que dejarán la expedición en la costa este de Groenlandia. Sabemos que vamos con retraso, pero era una ‘cita a ciegas’, porque el inestable tiempo y el calor de este año en el Ártico no nos lo han puesto fácil.

Ayer hablábamos de que estábamos viviendo el Día Mundial del Medio Ambiente en uno de los lugares de la Tierra donde más impacto está teniendo el calentamiento global y de lo diferente que es analizarlo con modelos matemáticos a sentirlo sobre un hielo que en algunos momentos sentíamos desmenuzarse, en esos vientos que cambian por momentos y esas tormentas impredecibles. Ahora, si el clima se estabiliza, nos sentimos capaces de hacer 600 kms sin parar.  Sólo lo haríamos lo imprescindible para seguir realizando los trabajos científicos encomendados, pero sin bajar la cometa, como si fuera vehículo al ralentí. Estar juntos los seis de nuevo nos hace sentir fuertes.

EQUIPO TASIILAQ (Manuel Olivera, Malik Milfeldt y Miguel Herrero). 

fiordoYa estamos en Groenlandia, en la ciudad de Tasiilaq de la costa este. Somos el relevo de parte del equipo, y sabemos que van con retraso. Nuestro primer plan era salir andando unos 60 kms hasta alcanzar el Trineo de Viento, pero finalmente para acelerar el cambio, llegaremos al punto de encuentro en helicóptero. Para eso aún faltan días, así que hoy los tres nos fuimos de excursión al fiordo con una lancha, navegando entre los icebergs que suelta el glaciar Helheim. Es un paisaje impresionante, como puede verse al fondo de la foto en la que están Malik y Miguel, pero lo que nos ha dejado más huella son los dos pueblos en los que paramos.

Casas destartaladas, familias sin recursos, jóvenes que se van para no volver.. Un mundo sin futuro que desaparece, y que es muy distinto al que conocemos de la costa oeste. En Tasiilaq, que tiene unos 2.200 habitantes, están intentando montar un incipiente negocio con el turismo. Belleza no les falta, pero no es fácil. Y en los pueblos, la pesca y la caza no dan para vivir. A medida que se vacían las casas, muere una cultura milenaria.

Ahora sólo nos queda esperar la llamada del Trineo para unirnos a la expedición. ¡Nos corroe la impaciencia!

DÍA 3-4 DE JUNIO

Latitud: 71,58 Longitud 38.40  Altitud: 3.153 metros. 0 km. recorridos (1º trineo)

Latitud:71,17 Longitud -40.11 Altitud: 3.100 metros.  0 km. recorridos (2º trineo)

accionantartida-000965Gran tormenta y con calor. Mucho calor para el lugar donde estamos. Un miserable grado bajo cero a más de 3.000 metros de altitud, pero estamos enterrados en la nieve. No vemos el trineo. Y así hemos pasado el día, sin movernos, con un fuerte vendaval y sin visibilidad ninguna. El trineo de Ignacio, Vicente e Hilo tampoco se han movido. Ayer lo intentaron y tuvieron grandes dificultades, que Ignacio cuenta en una gran crónica en este blog, así que pararon.

Nosotros hemos hecho un gran muro alrededor de la tienda de nieve, como un iglú, y dentro se está de maravilla. Nos hemos pasado el día dentro leyendo, escribiendo y viendo en el Ipad de Karin películas de expediciones al Himalaya (lo nuestro es vicio) y documentales de Nacho. Y encima hemos desayunado ¡pancakes recientes! En realidad, estamos estupendamente, sin frío, con suministros y con energía suficiente gracias a una de las placas solares, pues la mayoría están enterradas también. Pero tenemos todos ganas de continuar, de llegar a la cumbre y retomar el buen ritmo.

Alguien podría pensar que es complicado avanzar con el Trineo de Viento, y nada más lejos de la realidad. Ningún medio de transporte, ni aviones o helicópteros, podrían volar sin buena visibilidad, y nosotros si, pero cuando es cero, es cero. Y el viento sopla a 70 u 80 Km/h, que allá arriba, para la cometa, sube un 20%. Realmente peligroso.

Mañana dicen que se suaviza el viento y esperemos que baje la temperatura. Tardaremos dos o tres horas en limpiar el metro y medio de nieve que acumula el trineo, pero también tenemos que esperar a nuestros compañeros… ¡A ver qué nos depara el día!

DÍA 2 DE JUNIO

Latitud: 71,58 Longitud 38.40  Altitud: 3.153 metros. 0 km. recorridos (1º trineo)

Latitud:71, 34 Longitud -40.11 Altitud: 3.1oo metros. 90 km. recorridos (2º trineo)

accionantartida-002265Hoy ha sido un día de descanso en el equipo de Ramón. Querían reunirse con el que  comanda Ignacio, pero al final no ha sido posible. Así que hemos pasado el día descansando, leyendo y disfrutando de la comida que nos ha preparado Nacho, que se está revelando como el mejor ‘chef’ del Trineo de Viento. Ramón, mientras, leía ‘Rebelión en la granja’ de George Orwell, que dice que no encontraba el momento. En realidad, estábamos en compás de espera del trineo en el que van Ignacio, Hilo y Vicente, para subir al Summit Camp, nuestro primer gran objetivo, el que da nombre a esta expedición Cumbre de Hielo.

Pero no han llegado. Están a unos 70 kms aún, nos comentan, porque ha entrado una ventisca y han tenido que parar. De hecho tenemos el trineo lleno de nieve, aunque en la tienda estamos bien resguardados. Es una pena porque sopla un viento fantástico, perfecto para llegar a la base científica en poco tiempo. Además, ha subido la temperatura. Estamos a menos 7ºC ahora y esta noche fueron menos 18ºC.

El otro equipo se ha retrasado porque tardaron un día y medio en reparar una cometa rasgada y desliar las cuerdas, que se habían enrededado  al caerse en una maniobra complicada durante la anterior tormenta. Pero en pocas horas esperamos reunirnos. En Summit Camp ya nos han avisado que están también a la espera de un avión de la Guardia Costera norteamericana. ¡Cuánta actividad en un lugar tan apartado del mundanal ruido!

DÍA 1 DE JUNIO 

Latitud: 71,58 Longitud 38.40  Altitud: 3.153 metros.  250 km. recorridos 

IMG_2053¡Por fin volando sobre el hielo! Una etapa ‘reina’ con 250 kilómetros recorridos. En total, 13 horas sin parar ni un momento, con una  cometa de 30 metros cuadrados y a una velocidad media de unos 20 km/h. Era la perfecta para avanzar y a la vez llevar el control de nuestro Trineo de Viento. En realidad, podíamos haber seguido hasta la Cima del Hielo, a solo 100 kilómetros, pero el viento nos llevaba lentamente hacia la costa este de Groenlandia, y todavía no queremos ir ahí.

En el horizonte, durante mucho tiempo, nos acompañaron tres soles, que se reflejaban sobre la nieve. Es un fenómeno llamado parhelio, asociado a la reflexión/refracción de la luz que se provoca cuando en las nubes hay muchas partículas de hielo. Y debía haberlas porque hemos tenido una temperatura media de 25º C bajo cero.

Sin embargo, el frío no ha hecho mella en nosotros, bien cobijados en la tienda locomotora. Ni siquiera paramos para comer, con el afán se aprovechar ese viento favorable, de unos 40 km/h, tras tantos días de pequeñas etapas. Nos bastaron unos frutos secos y barritas energéticas durante el turno que no nos tocaba pilotar o copilotar, una hora de cada tres.

Antes de esa gran jornada, nos habíamos parado a descansar para que Nacho García se recuperara físicamente, confiando también en que el otro trineo de viento que comanda Ignacio, con Vicente e Hilo, pudiera alcanzar al nuestro, pero no fue posible. Ramón había decidido que aprovecháramos al máximo la noche, que es cuando sopla más fuerte, y el otro equipo salió un poco después porque llevan otro horario y debían descansar. Aún así, avanzaron bastante, unos 150 kilómetros, hasta que se quedaron sin viento. Y ahora están  a más de 100 kilómetros de nosotros. En realidad, con esta fuerza eólica que nos impulsaba hoy podríamos haber ido en un solo convoy, pero no ha sido posible. Coordinarse no siempre es factible en estas condiciones polares.

Pero si que nos gustaría llegar juntos a la cima, así que haremos lo posible por reunirnos mañana.

Hoy, cuando íbamos en marcha con nuestra cometa en el horizonte, hemos recibido nuevas visitas de dos pájaros como el que ayer murió en nuestra compañía. Estos, sin embargo, han entrado en la tienda y al poco rato han salido volando, quien sabe hacia donde, porque ya estamos a más de 3.150 metros de altitud. Ojalá tengan más suerte que su congénere.

A la velocidad que hemos ido hoy, es realmente increíble viajar en el Trineo de Viento, escuchar ruidos que no tienen nada que ver con un motor mientras tu vista se pierde hacia un arco iris doble, o triple, que aparece entre la bruma; y cuando ésta  se diluye, deja asomarse a esos tres soles que nos hacen sentir que estamos en otro planeta, como los protagonistas de una película de ciencia-ficción.

DIA 31 DE MAYO

Latitud: 69, 62 Longitud -43.31  Altitud: 2.589 metros.  87 km. recorridos

image1 (3)A casi 2.600 metros de altitud el frío en el interior de Groenlandia es brutal. Estos 20º C bajo cero , con el viento, unido al descontrol horario que llevamos estos últimos días con tantos cambios de configuración del convoy, que implica cambios en los turnos, descontrola cualquier organismo. Y el primero en sentirse ‘tocado’ fue el de nuestro compañero Nacho García. Bien es verdad que navegamos de noche, porque el viento es más favorable, pero también las temperaturas caen en picado. Y eso que ya no se esconde el Sol de nuestra mirada, ya no abandona el horizonte… Afortunadamente, a las pocas horas, tras un descanso, Nacho se ha recuperado sin grandes problemas. Era puro agotamiento, quizás por la caminata del día anterior.

Los 87 kilómetros que hemos hecho hoy nos han animado mucho, y eso que al estar ya a gran altura, cada vez más en el interior, la superficie tiene más irregularidades. “Estos sastrugis me recuerdan a los de la Antártida”, nos dice Ramón, que conoce ese territorio de varias expediciones. Viajábamos, por primera vez, con unas líneas  a 150 metros, en vez de las habituales a 300 metros, para no perder de vista la cometa entre la niebla, que va y viene.

El trineo de Ignacio Oficialdegui nos sigue a unos cuatro kilómetros de distancia. Hoy también han tenido que ponerse a remendar una cometa, que sufrió con la tensiones que provoca el viento. Nuestra idea es esperarles unas horas y volver a navegar en un solo convoy, ahora que parece que tendremos buenas condiciones en los dos próximos días..

Está claro que este año, quizás por el fenómeno de El Niño, no vamos a tener la suerte con el tiempo que disfrutamos en 2014. Eso si, cuando el cielo está despejado, los colores son una maravilla, pero a menudo está nublado, y nevando. Ahora mismo, estamos a -24ºC.

A los 10 días de navegación hemos hecho ya casi 430 kilómetros y nos quedan otros 350 kilómetros para llegar a la Cumbre de Hielo, así que deberíamos darnos prisa.

Hoy Hilo Moreno os envía esta imagen de nuestro vehículo en la que podéis ver las placas solares.

Gracias a todos por seguir y compartir esta aventura y por los mensajes de ánimo. Son muy reconfortantes.

DÍA 30 DE MAYO

Latitud: 68,86 Longitud -44.81 Altitud: 2.183 metros. 50 km. recorridos

accionantartida-000958Ramón Larramendi: “Las previsiones meteorológicas nos están fallando en Groenlandia. El tiempo es tan caótico, el viento rola  como nunca antes lo vimos. Y está creando muchos problemas en esta expedición Cumbre de Hielo con el Trineo de Viento. El último, una nueva e inesperada tormenta de viento y nieve que nos pilló totalmente desprevenidos. Tras dividirnos en dos equipos de nuevo, navegábamos a buen ritmo, aprovechando el viento lateral. Al principio, íbamos en paralelo. Era una hermosa imagen  vernos ‘cabalgando’ sobre el hielo a 15km/h, con dos enormes cometas a lo lejos…

Pero de pronto, se levantó una gran ventisca, con vientos de más de 60km/h. Nos perdimos de vista con el equipo de Ignacio, Hilo y Vicente. También  dejamos de ver la cometa, demasiado grande para ese vendaval, de 60 m2. Nos pusimos a unos peligrosos 45 km/h en un momento. Había que bajar la cometa, pero fue una operación tan complicada que se nos fue volando, por segunda vez en esta expedición. ¡A 3 kms! Nunca antes me había pasado algo así, siempre se queda cerca. Así que Nacho y yo nos fuimos detrás de ella. Cogimos la posición del Trineo, donde se quedó Karin, con el GPS. No se veía nada. Para colmo, íbamos con la ropa de navegar, muy abrigada y pesada, que dificultaba nuestros movimientos, pero había que encontrarla. Después de un buen rato caminando, siguiendo el rastro que en la nieve habían dejado las líneas de la cometa, como sabuesos, le dije a Nacho que si a los 3.000 metros no la encontrábamos había que volver. Sudábamos mucho y existía el riesgo de deshidratarnos aunque estábamos a -15ºC y con un viento helador.

Cuando estábamos a punto de dar la vuelta, a los 2.950 metros del Trineo de Viento, la encontramos. Imaginaros la alegría. Eso sí, los seis kilómetros de caminata en esas condiciones nos dejaron agotados.

También el equipo de Ignacio tuvo que parar con la tormenta, a unos seis kilómetros de nosotros. En su caso, a una cometa se le hizo un desgarrón, aún no sabemos cómo,  y pararon a repararla.

Antes de este desaguisado, que nos rompió el buen ritmo que habíamos cogido, habíamos tenido una visita inesperada que nos dejó perplejos: un  pajarillo solitario, como un gorrión, se metió de repente en nuestra tienda. ¿Cómo pudo llegar hasta aquí, a más de 200 kms de la costa algo tan pequeño? Enseguida le dimos algo de comer y le calentamos. Se dejaba acariciar. Algo tan frágil en un lugar tan inhóspito.. Finalmente murió, al poco rato, agotado.

Ahora nos toca desenterrar el trineo de la nieve con una pala, derretir algo para beber y preparar una cometa más pequeña, con un tiro de 150 metros, también más corto. Aún sopla un viento de 40km/h, y tras descansar, debemos seguir adelante. Nuestros compañeros nos siguen los pasos.

DÍA 28-29 DE MAYO

Latitud: 68,86 Longitud -44.81 Altitud: 2.183 metros. 25 km. recorridos

Convoy1

Los vientos estos últimos días no nos son favorables. Llevamos tres jornadas sin movernos, en calma chicha o, cuando lo sopla, en una dirección poco propicia para la ruta del Trineo de Viento. Como los dos días siguientes tampoco son buenas previsiones (será en dirección este/sureste o noreste), hemos decidido volver a dividir el convoy en dos partes. Tenemos claro que con ese viento, tendremos que poner un tiro lateral, a 90º, una posición en la que se generan tensiones son equivalentes a si lleváramos 3.000 kilos de peso, una tonelada más de la real, y demasiado para el trineo. “Tampoco podemos estar más tiempo parados”, nos ha dicho Ramón, nuestro capitán, “tenemos que seguir de nuevo en dos equipos, hasta que cambie de nuevo el rumbo del viento”.

Así que empezaremos la semana divididos, y con el ánimo alto porque tenemos ganas de alcanzar el “Summit Camp”, la base científica en la que esperamos poder entrar, si  así nos lo permiten, con nuestro vehículo no contaminante en un área que esta calificada de “limpia”. Nosotros también lo somos. No generamos emisiones.

Que estemos parados no quiere decir que permanezcamos quietos. Aquí no se para y todo es lento. Hemos estado instalando el detector de rayos cósmicos, que funciona como se esperaba, recogiendo datos de la nieve con perforaciones y poniendo en marcha el instrumental para recoger aire y analizar después si contiene microorganismos, si bien este último instrumento de momento no funciona: requiere un elevdo suministro de energía, y no generamos la suficiente. Pero no es por falta de Sol. Ahora mismo Karin está durmiendo sobre la nieve, al sol, con una temperatura exterior de unos 15ºC. ¡Quién nos lo iba a decir! Eso si, por la noche cae en picado y  pasamos a menos 28ºC.

También hemos aprovechado este ‘impass’ para enviar algunas imágenes como la que de arriba, porque lo cierto es que cada una nos cuesta mucho tiempo. Es como si estuviéramos en otro planeta.

Hasta Groenlandia nos llegaron, vía satélite, noticias del partido del sábado. Hilo Moreno, el único madridista del grupo, estuvo pegado al aparato de transmisión, pendiente del final, de las cuatro frases que bastaron para iluminarle la cara con la victoria de su equipo. Para los demás, la verdad, el fútbol no es lo nuestro. Estando aquí, lo que todos esperamos con ansia cada día, sobre todo Ramón, es el parte meteorológico que nos envía Juanma Viu con las previsiones. ¡Qué ganas de avanzar tras este largo fin de semana!

 

DÍA 27 DE MAYO

Latitud: 68,86 Longitud -44.81 Altitud: 2.183 metros. 25 km. recorridos

IMG_0340Estamos a unos 400 kms. de la cima de hielo de Groenlandia. Ahora mismo con un viento del norte que nos impide avanzar, así que estamos centrados en ajustes del Trineo de Viento y en la realización de las pruebas científicas que llevamos a bordo. No os lo hemos dicho, pero en esos días pasados ya hemos recogido datos de la nieve para el proyecto sobre cambio climático del Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC que llevamos a bordo. Ignacio Oficialdegui ya tiene varias fichas rellenas con los datos de temperatura de la nieve, fotos de su textura y de la superficie, etcétera.

Hasta hoy no hemos podido hacer las perforaciones a metro y medio de profundidad previstas, pues la nieve, a menor altitud, al deshelarse y congelarse, parece los hielos de los gin-tonic de lo dura que está. Ahora a más de 2.000 metros, y a casi menos 20ºC, ya es otra cosa, así que estamos en ello. Los otros proyectos que traemos tampoco hemos podido iniciarlos aún, pero hoy los vamos a probar: el de la Universidad de Alcalá de Henares sobre radiación de rayos cósmicos, porque llevamos días sin sol, nuestra energía para los equipos, y el instrumental consume mucha batería, así que aprovecharemos que ahora el cielo está despejado; y el de la Universisdad Autónoma, porque lleva una bomba para aspirar el aire que requiere mucha precisión y que no sabemos si funcionará a estos -20ºC.

“Mover este Trineo es como hacerlo con un trailer, tirar para arriba con dos toneladas es la bomba, y cuesta, pero está claro que no es para viajar deprisa, sino que su objetivo es trabajar con él y estoy seguro de que va a ser una herramienta tremenda para la investigación en Groenlandia. Lo está demostrando”.

Ayer, en el turno de Ignacio, Vicente e Hilo recorrimos 25 kms,  en turnos de una hora cada uno, hasta completar las 10. En el de Ramón, Karin (en la foto, nuestra única mujer a bordo) y Nacho se calmó el viento, aunque como era de noche les tocó la bajada de la temperatura, y también la luz más hermosa de este lugar. “En nuestras 10 horas no hemos parado un momento, ajustando cuerdas y cometas. Ahora vamos a cenar, mientras los que dormían desayunan. Aunque parezca un caos de comidas, es la mejor organización posible”, asegura Ramón.

Ahora les toca desayunar ¿o es la hora de la cena? En Groenlandia el día está loco, loco.

DÍA 26 DE MAYO

Latitud: 68.3177 Longitud: -45.39. Altitud 2.028 metros. 25 kilómetros recorridos

IMG_0243La cometa se la llevó la ventisca. Con sus mandos y sus líneas (sus 300 metros de cuerdas). Y a unos 100 kms/hora. Ha sido una tormenta mucho más fuerte de lo que esperábamos. Comenzó en el turno a los mandos del convoy de Ignacio Oficialdegui y su equipo (Hilo Moreno y Vicente Leal) y fue subiendo en velocidad hasta que no pudieron aguantarla más. Con cero visibilidad por la nieve que caía, resultaba imposible encontrarla, así que mientras los demás intentaban dormir, agotados, al vaivén de los movimientos de la tienda, el trío luchó para afianzar las tiendas. Y todo el vehículo aguantó como un jabato.

En cuanto se calmó el potentísimo viento catábatico, Ramón  y Karin se fueron a buscar la cometa. Perderla un tremendo problema, así que a  las tres de la mañana se pusieron en marcha y … tuvieron una suerte que aún no nos la creemos. Estaba a menos de 100 metros de distancia, algo enterrada en la nieve pero visible. Y con los mandos y los 300 metros de líneas. Luego, nos llevó un buen rato desenterrar de la nieve el trineo, que estaba totalmente sepultado, pero ahora ya está operativo y tenemos previsto reiniciar la marcha en poco tiempo. El viento nos es favorable.

Debemos decir que Ramón está encantado. “El manejo del Trineo de Viento de cuatro módulos es igual que con los prototipos más pequeños. En realidad, no parece tan grande en esta inmensidad, aunque es el mismo que en Madrid era gigantesco. Esto demuestra de que es posible hacer expediciones científicas con este vehículo”.

Nacho García, que es la primera vez que participa en una expedición de este tipo reconoce que  lo está disfrutando:  “Había visto muchos vídeos, pero llevar los mandos  y sentir como navegamos es totalmente diferente. Es como si estuvieras manejando una diligencia del Oeste, pero polar; y a la vez, es como un barco de vela en el que oyes  los crujidos de la madera y el viento. Incluso se duerme de maravilla en la tienda grande, aunque no tanto en la locomotora. Digamos que es comparar una suite con un hostal”.

Y añade: “Y está esa sensación de pasar días y días solos, sintiéndonos insignificante en la grandiosidad de lo que nos rodea”.

Bien, acabamos de terminar de derretir nieve para un café. ¡Hasta la siguiente conexión!

DIA 25 DE MAYO

Latitud: 68.77 Longitud: -45.77. Altitud 2.046 metros. 50 kilómetros recorridos

2014.El menúPor fin hemos podido probar todas las posibilidades del Trineo de Viento con sus cuatro módulos, un auténtico convoy. ¡Y ha funcionado perfectamente! Atrás queda una semana en la que las condiciones de la nieve nos obligaron a dividirnos en dos. Por fin nos hemos vuelto a reunir los dos equipos, y después de volver a reestructurar el vehículo en toda su extensión, con un viento de hasta 60 kms/h, hemos sido impulsados hacia el interior de Groenlandia con nuestros 2.000 kilos de peso como una seda.

La llegada del equipo de Ignacio hasta el lugar donde estábamos esperando el de Ramón fue tan tranquila que sólo nos enteramos cuando entraron en la tienda. ¡Y habían ‘aparcado’ apenas a tres metros!

El único momento complicado de la jornada había sido cuando nos encontramos con una estación meteorológica en mitad del camino, creemos que de las que se utilizan para recoger datos por control remoto sobre temperatura y humedad, y tuvimos que esquivarla en el último momento, pero sin más problema.

Ahora, los seis reunidos de nuevo, vamos a volver a la configuración prevista: viajar durante 20 horas, en equipos que se van turnando para descansar, y parar  cuatro horas. Es la mejor forma de aprovechar el viento, siempre que nos sea favorable en nuestra ruta. Una vez superadas las dificultades iniciales, es también el momento de comenzar a recoger los datos científicos que tenemos encomendados.

Desde luego, el ambiente es estupendo. Los nuevos tripulantes se han adaptado sin problemas a las condiciones, que podéis imaginar poco confortables, de dormir cuando estamos en marcha. Al final, el agotamiento es el mejor somnífero posible. Sobre todo después de ese banquete, en el que como podéis ver no nos faltan los socorridos espaguetis.

DÍA 24 DE MAYO

Latitud: 68.15 Longitud: -46.28. Altitud 1.844 metros. 156 kilómetros recorridos

IMG_2525Trineo de Larramendi: Impresionante jornada. Diez horas sin parar ha estado este Trineo de Viento comandado por Ramón Larramendi. Hemos recorrido 156 kilómetros empujados por un viento de hasta 50 kms/h. Aún sigue cuando enviamos estas palabras. El vehículo que capitanea Ignacio Oficialdegui está a unos 25 kms de nosotros porque lleva una cometa más pequeña y va más lento. Está previsto que nos reunamos en este punto en las horas siguientes, y entonces volveremos a ser un único equipo. Lo más peligroso estas últimas hora ocurrió al poco de salir cuando vimos que navegábamos sobre un lago de agua helado que ya no esperábamos a esta altitud. ¿Y si ayer no hubiera bajado la temperatura? ¿Cómo habríamos pasado esta zona? Realmente, hemos tenido suerte en este nefasto año de calor en el Ártico. Aún así, estamos a menos 10ºC, nada del otro mundo.

Con este primer trineo, hemos llegado hasta el punto de encuentro impulsados por una cometa de 30 metros cuadrados, no muy grande. El viento era demasiado fuerte, y teníamos a mano la cuerda de freno. Lo malo es que nos venía de sureste, muy malo para nuestro rumbo, así que tuvimos que ponerla esa cometa muy lateral, a 75º de ángulo. La verdad es que esos cambios de configuración son laboriosos, pero al final funcionan.

Al poco de salir nos encontramos el lago helado… y lo pasamos por encima. Después, hemos llegado a alcanzar una velocidad de 25 kms/h. Era tan cómoda la navegación que Nacho García se ha hecho con los mandos por primera vez en su vida… ¡Y ha disfrutado! Karin ya es una experta, pues ya estuvo hace dos años.

En verdad, es hipnotizador ir viendo como navegas por esta inmensa llanura durante horas mientras cambia la luz reflejada en la nieve, sin nada que se interponga.

Con este trineo llevamos la tienda-locomotora que Altus diseñó especialmente para el vehículo. Hoy ha sido nuestra habitación. Y es espectacular. Gracias a ella todo es mucho más sencillo, y encima es cómoda para dormir, espaciosa. Gracias compañeros de Altus, os decimos desde aquí. Cuando nos reestructuremos en un solo convoy, este espacio será el de trabajo.

No tenemos muchas noticias del otro trineo, pero confiamos en juntarnos para no volver a separarnos.

DÍA 22 DE MAYO

Latitud: 67.01 Longitud: -48.23. Altitud 1.492 metros. 15 kilómetros recorridos

greenland_1 (1)Al final, ir juntos los dos vehículos no ha sido posible. Nos perdimos de vista, así que finalmente hemos decidido fijar un punto de encuentro a los 2.000 metros de altitud e ir por separado. Dos equipos con dos trineos de viento. En realidad, hemos recorrido muy corta distancia en la jornada: unos 15 kilómetros. ¿Y por qué? Pues porque al perdernos de vista, debido a que el suelo no es plano -hay muchos sastrugis (dunas de hielo) de pequeña altura- nos íbamos esperando cuando las cometas se caían o tenían dificultades, y había un par de ellas que tenían alguna deficiencia que hemos subsanado sobre la marcha.

Luego, el viento que nos empuja se paró, justo cuando ambos equipos estaban a unos dos kilómetros y medio de distancia y aprovechamos para que Ramón y Karin se acercaran por esta inmensa blancura hasta el campamento de Ignacio y su equipo porque aún había cosas que distribuir entre ambos para que puedan ir totalmente independientes, al menos en los próximos 140 kilómetros. El resto del día lo pasamos haciendo ajustes, a la espera de que volviera a soplar, descansando.

Ramón es un optimista porque sabe que los primeros días cuesta coger el ritmo en cualquier expedición, pero que una vez estemos en marcha, ya no nos pararán. Además, tampoco hay ni rastro de charcos por donde pasamos. En cuanto subamos unos 80 metros de desnivel, nos podremos olvidar del problema del deshielo. Y también es buena noticia que ha bajado la temperatura. Anoche estuvimos a menos 13ºC y comenzó a nevar con fuerza. Es mucho mejor que el calor que habíamos tenido en los días previos.

Dos nuevos expedicionarios del Trineo, Vicente e Hilo, están encantados con Ignacio como maestro de pilotaje, porque tiene mucha paciencia, dicen. “¡A la clase teórica!”, se escucha desde fuera de la tienda.

DÍA 21 DE MAYO

Latitud: 66.934321 Longitud: -48.483996. Altitud 1.421 metros

IMG_4119En una expedición como ésta es difícil hacer planes a corto plazo. Después de iniciar la travesía el pasado viernes, tuvimos que parar porque el deshielo está siendo tan brutal este año que continuar era muy peligroso. Ya desde el helicóptero vimos grandes lagos de agua donde debía haber hielo, a menos de un kilómetro de donde nos quedamos. Hace 30 años, en 1986, cuando Ramón Larramendi hizo su travesía polar con esquís, en expedición Transgroenlandia, acabó a finales de junio en ese mismo punto, y entonces sólo vió algunos charcos y un pequeño río. ¡Pero estamos en mayo! ¡Más de dos meses antes! y la nieve está tan pesada y blanda que navegar se hace demasiado arriesgado arrastrando 2.000 kilos. Es muy peligroso. No es seguro que no encontremos más agua más arriba, aunque la altitud juega a nuestro favor, pero hemos decidido dividir del convoy en dos para evitar sufrir accidentes. Además, el primer día nos quedamos en una pendiente que resultó ser complicada, y que debemos superar, pero aunque el viento en las primeras horas era fuerte (hasta 70 kms/h) también era favorable para ir hacia el noreste, que es nuestra ruta.

Así que ahora vamos en dos vehículos, cada uno con dos módulos, una tienda y sus propias cometas. Al menos hasta que lleguemos a loas 2.000 metros de altitud, unos 600 metros más arriba. Y siempre vamos navegando cuando cae el sol, que es cuando se congela la superficie. De día hemos estado a -1º, lo que es calor para el punto donde estamos. Como podéis imaginar ha sido muy trabajoso reorganizar el Trineo de Viento en dos trineos, pero es la ventaja de este diseño: se adapta a todas las circunstancias. “Tenemos que superar coger altura y confiar en no encontrar un charco infranqueable.  Y si lo hay, localizarlo desde lejos y evitarlo por su parte más alta”, nos dice nuestro líder. “Oímos hablar del calentamiento global, pero visualizarlo así, sobre el terreno, para alguien que ha visto y pisado esta zona, es una impresión brutal”, comenta estupefacto. “Hace dos años en esta fecha estaba muy distinto”.

En uno de los vehículos viajan Ramón, a los mandos, Karin Moe Bojsen y Nacho García; y en el otro Ignacio Oficialdegui, pilotando, con Vicente Leal y Hilo Moreno. Intentaremos ir en contacto visual todo el tiempo, eso sí, separados para que nuestras cometas no entren en contacto. Y también juntarnos cuando paremos, pues con esta nueva configuración ya no podemos hacer turnos de 20 horas como teníamos pensado, y los pilotos deben descansar.

DÍA 19 DE MAYO

Latitud: 66.934321 Longitud: -48.483996. Altitud 1.421 metros

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Ya estamos en medio del hielo. Solos. Preparando el Trineo de Viento para esta noche iniciar la navegación por este inmenso y desolador desierto de hielo. Finalmente, salimos a las 15 horas groenlandesas, dos más tarde de lo anunciado, a la espera de que se despejara el tiempo. Han sido unas últimas horas de vorágine. La noche anterior, hubo que volver a hacer 500 nudos del trineo por una cuerda que se deslizaba algo más de lo previsto. Hasta Mike McFerri, del CIRES de la NOAA y la Universidad de Colorado, nos ayudó en la tarea. Desde aquí la agradecemos todo el apoyo que nos ha mostrado.

Tras un vuelo tranquilo de una hora, llegamos al punto del hielo donde  iniciamos la navegación. Rodeados de todo nuestro equipamiento, que parece una pulga en esta inmensa soledad blanca, el paisaje nos ha encogido a todos por dentro. Incluido a Ramón, que ya ha estado aquí unas cuentas veces. O a Karin, que le acompañó hace dos años hasta este mismo lugar.

Pero no hay tiempo para contemplaciones. Enseguida nos ponemos manos a la obra para montar el vehículo, una tarea que nos lleva casi siete horas. Si el viento que tenemos no cambia, y ahora es bastante bueno, podremos estar en marcha durante toda la noche. Bueno, en realidad nunca es de noche. Baja el Sol, pero la luz siempre permanece.

Nuestra intención estar 20 horas en marcha, con dos equipos de pilotaje que se van rotando al mando de las cometas, uno dirigido por Ramón y otro por Ignacio Oficialdegui, un experimentado piloto del Trineo de Viento. También la danesa Karin sabe manejarlo bien. Y los demás, tendrán que aprender en estos primeros días.

DÍA 18 DE MAYO

Kangerlussuaq (Latitud: N 67º 009 ‘ Longitud: W -50º  43’) 

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Somos un equipo sólido. Han bastado 48 horas para comprobar que los seis que iniciamos esta expedición estamos bien compenetrados. Nuestro líder, Ramón Larramendi, y todos los demás trabajamos como una piña: Ignacio Oficialdegui, compañero de Ramón en tantas otras aventuras; el experimentado Hilo Moreno, un habitual de las bases antárticas españolas; el viajero infatigable Vicente Leal; Nacho García, que nos hará un gran documental de la expedición; y la danesa Karin Moe Bojsen, que ya nos acompañó en 2014 y no para.

Por primera vez, hoy pudimos ver cómo queda el montaje definitivo del Trineo de Viento (en la foto), con la nueva tienda de pilotaje. Y es espectacular. Fueron más de 2.000 nudos los que hicimos mano a mano entre todos, comprobando una y otra vez que todo estaba en su sitio. Muy laborioso como podéis imaginar. También comprobamos todo nuestro equipo de comunicaciones y el equipo científico. ¡Y aún sacamos tiempo para ir a la compra! Aunque la mayor parte de la comida la llevamos desde España (que hay más variedad que en Groenlandia), hay cosas que las dejamos para el último momento… Al final, no sabemos cuánto peso exacto llevamos, así que confiamos que no sean más de los 2.000 kilos previstos porque la compañía del helicóptero que nos deja en el hielo ya nos ha avisado:  ese es nuestro límite.

Ayer también estuvimos con científicos del CIRES, el Instituto Cooperativo para la Investigación en Ciencias Ambientales de la Universidad de Colorado, que trabajan con Jason Box y la National Science Foundation de Estados Unidos. Es uno de los centros de investigación sobre cambio climático más importantes del mundo. ¡Y vamos a colaborar con uno de sus proyectos en esta expedición! Podréis leerlo en la web en breve, pues aún estamos concretando los términos de esta participación en el Trineo de Viento.

Hacia la una del mediodía (hora groenlandesa, que serán las cinco de la tarde en España peninsular) está previsto que nos dejen en el interior del ‘inlandsis’ helado. Y como llevamos casi todo montado, a las seis horas ya podremos estar en marcha. Nuestra intención es empezar a navegar en lo que sería la noche en España, y que aquí ya no lo es, y parar el viernes por la mañana a descansar. Haremos turnos para no parar más de 4 horas al día, si el viento nos lo permite.

Por cierto, en Kangerlussuaq sigue haciendo un tiempo excepcional. El que debería hacer en julio.

Podéis ver más fotos en la Galería de Fotos.

DÍA 17 DE MAYO

Kangerlussuaq (Latitud: N 67º 009 ‘ Longitud: W -50º  43’) 

IMG-20160516-WA0004bEstamos en Kangerlussuaq, que en groenlandés significa ‘gran fiordo y que tiene el mayor aeropuerto de Groenlandia porque fue fundado como base militar de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, al oeste de la isla ártica. Aquí llegamos el lunes a última hora. No  estábamos preparados para lo que nos esperaba en esta localidad, la más cercana a nuestro punto de partida. El calor el lunes fue casi agobiante, aunque luego ha refrescado algo. De hecho, estamos en en manga corta. Y es la peor noticia posible: en abril ha habido 4ºC por encima de la media, según la NASA. No lo es sólo por lo que supone para el clima global que se derrita el inlandsis de Groenlandia semanas antes de lo habitual, sino porque puede que nos encontremos agua donde debería haber hielo, y el Trineo de Viento, evidentemente, no flota. Desde el avión que nos trajo, ya pudismos ver ese agua que no esperábamos a estas alturas del año.

Estos días previos a la partida, los seis expedicionarios estamos preparando el vehículo. En otras expediciones lo montamos una vez en el punto  de partida, en el hielo, pero ahora queremos llevarlo lo más completo posible (en función de la capacidad del helicóptero) para una vez allí, poder salir navegando en pocas horas.

Además, estamos concretando con el científico Jason Box su más que posible participación científica en esta misma expedición, algo que os contaremos más adelante. También otros investigadores norteamericanos, al enterarse de nuestra expedición, nos han contactado para ver si podemos colaborar con sus proyectos. Es la mejor confirmación de que el Trineo de Viento es un proyecto con grandes posibilidades de futuro para la ciencia.

Los vecinos de Kangerlussuaq nos han contado que están saliendo muchas expediciones este año camino de la costa este, aunque no las encontraremos en nuestra ruta de ida: ninguna sube hasta el ‘Summit’ interior del desierto helado. Quizás a el camino de vuelta si tengamos compañía, lo que sería una novedad respecto a otros viajes.

Nuestra previsión es trasladarnos a la zona de hielo el jueves sobre las 13 horas (las 17 horas en la península) con el helicóptero que nos dejará a unos 1.300-1.400 metros de altitud. ¿Qué nos espera allá arriba? ¿Qué nos encontraremos una vez que comience la travesía? De momento, son preguntas sin respuesta. Y con mucha inquietud.

DÍA 16 DE MAYO 2016

Copenhague (Dinamarca) 

ramonblogSalimos a primera hora para Groenlandia, tras una escala en Copenhague. Ayer fue un día de emociones no exenta de tensión. Para empezar, llegamos al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas con dos horas de antelación, pero al final, una larga cola y nuestro inevitable sobrepeso -en total facturamos más de 180 kilos – hizo que entráramos de los últimos en el vuelo. Viajamos juntos Ramón Larramendi, Ignacio Oficialdegui, Vicente Leal y Nacho García. Hoy, en la capital danesa se nos han sumado Hilo Moreno y Karin Moe Bojsen, que finalmente no hará toda la travesía con el Trineo de Viento. Manuel Olivera, que se unirá a nosotros a principios de junio, no quiso perderse la salida y vino también a decirnos adiós.

Tener todo facturado y en orden fue como quitarnos un peso de encima, aunque aún así íbamos bien cargados. Y es que han sido días de intenso trabajo, con las últimas compras, las últimas reuniones con los investigadores para clarificar dudas sobre la instrumentación que llevaremos a bordo, las entrevistas en los medios, a los que agradecemos desde aquí la difusión… Pero ya  estamos en marcha, en apenas en unas horas saliendo para Groenlandia con nuestro vehículo, que nos esperaba en

Copenhague desde hace días, embarcado en la bodega del avión.Jason Box con Ignacio Oficialdegui.Ayer por la noche, quedamos para cenar con el glaciólogo Jason Box, del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia, uno de los más importantes investigadores del mundo sobre el cambio climático en los polos, quien nos informó de las últimas noticias sobre el estado del hielo en Groenlandia. Todo un lujo. Nosotros le explicamos con detalle con proyectos que llevamos en esta expedición  y conversó con Nacho López Moreno (del IPE-CSIC) desde el mismo restaurante.

Nuestra localización en el mapa la  pondremos en marcha en cuanto lleguemos al punto de partida.

 

 

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