EXPEDICIÓN "TRINEO DE VIENTO"

Próximos retos de Ramón Larramendi y su trineo eólico

Los exploradores Ramón Larramendi y Juan Manuel Viu presentaron en el Instituto Cervantes de Madrid su innovador ‘Trineo de Viento’ y anunciaron sus próximas expediciones, nunca antes realizadas. 

Presentación Instituto Cervantes de Madrid Expedición Ramón Larramendi

La primera de ellas se hará en la próxima primavera en Groenlandia, donde por primera circunnavegarán la isla más grande del mundo, un recorrido de 5.000 km. que realizarán a bordo del nuevo vehículo que, inspirado en la filosofía y la tecnología inuit, puede revolucionar el mundo de la investigación polar. La segunda, de vuelta a la Antártida, en un viaje también circular de 7.000 km.

La prensa se ha hecho eco de estas nuevas expediciones, nunca realizadas.

Noticia ABC trineo de viento

Noticia elmundo.es

Noticia Oxígeno.es

Documental de la expedición Acciona Antártida 2011-12

Aquí puedes ver el documental "Viajeros del viento" de la expedición Acciona Antártida con Ramón Larramendi que se estrenó en La 2 el domingo 10 de febrero en el programa Al Filo de lo Imposible.

En este documental podréis ver al Trineo Larramendi -en un proyecto español patrocinado por ACCIONA- atravesar la Antártida con cuatro tripulantes, transportando más de una tonelada de peso y recogiendo muestras para diferentes proyectos científicos. Hasta la fecha el primer y único vehículo "0" emisiones en llegar al Polo Sur. Preservar la Antártida como un continente para la investigación y la exploración es una necesidad ineludible. Y nuestra obligación encontrar alternativas "0" emisiones para que científicos y exploradores puedan llevar a cabo su misión. Esto es sólo el principio, en posteriores desarrollos el Trineo Larramendi será, además de un medio de transporte con capacidad para decenas de toneladas, un laboratorio científico móvil propulsado por el viento y alimentado por el sol.

Presentación de la Expedición Acciona Antártica en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid

Los expedicionarios junto al catamarán expuesto en el Museo de Ciencias Naturales


 

18 años después, Larramendi vuelve al Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Efectivamente en 1994 se presentó la exposición “Tres años por el Ártico” fruto dela Expedición Circumpolar.

 

 

El pasado 29 de febrero la expedición Acciona Windpowered Antartica, celebró una rueda de prensa  en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, en la que presentó la expedición así como los resultados y nuevos proyectos. El Catamarán Polar con el que se ha realizado la travesía estará expuesto en dicho museo hasta el 27 de marzo.

A ella asistieron directivos de Acciona, entre ellos su presidente José Manuel Entrecanales. Fue presentada por el director del museo Esteban Manrique Reol, destacando la investigación científica llevada a cabo por Juan Pablo Albar durante la travesía.

A continuación Pío Cabanillas, director de marketing de Acciona, resaltó la importancia del Catamarán Polar como vehículo de transporte para expediciones científicas enla Antártida, última reserva dela Humanidad, vehículo sin emisiones de CO2 a la atmósfera, cuya eficacia ha quedado ampliamente demostrada con las expediciones llevadas a cabo por Larramendi y su equipo ala Antártida. Tambiénseñaló el importante seguimiento de esta expedición en las redes sociales.

Acto seguido intervinieron los expedicionarios intercalando exposiciones y videos; comenzando por, como podía ser de otra manera, Ramón Larramendi líder del proyecto. Larramendi hizo un breve repaso del recorrido de diez años del proyecto del  Catamarán Polar hasta culminar este último reto. Larramendi inspirándose en la filosofía de los trineos inuits de sencillez y simpleza, y en las posibilidades de utilizar el potencial de los vientos que soplan en zonas árticas y antárticas, imaginó un vehículo capaz de “navegar” por esos territorios. De ello nació un trineo impulsado por cometas.

Tras Larramendi, Ignacio Oficialdegui, experto en energías renovables, se refirió a cómo se han utilizado dos factores fundamentales de la climatología antártica: viento y sol, a favor de la navegación, comunicaciones y propia habitabilidad del trineo-tienda. Las cometas aprovechan el viento para “tirar” del catamarán; unas placas solares, en las ventanas de la tienda, permiten calentar el interior de ésta aumentando el confort de los expedicionarios. De igual manera unos generadores, cargados por placas solares, permitieron recargar baterías para equipos fotográficos, de comunicación, etc.

Javier Selva nos habló del asombro que les produjo la llegada a la base americana Amudsen-Scott, en el Polo Sur, el derroche de medios y energía para mantener una inmensa estructura, en medio de la más absoluta nada, en contraposición proyecto en el que ellos se encontraban embarcados, que pretende reducir los efectos de la presencia humana en este reserva natural.

Juanma Viu, quien en esta ocasión no viajó a la Antártida sino que ha llevado el peso de la logística “en tierra”, destacó la importancia del proyecto científico llevado a cabo Juan Pablo Albar, quien no pudo asistir a la presentación, durante la expedición. A lo largo del recorrido se fueron recogiendo muestras del aire con las muestras del aire se estudiarán la presencia de los Contaminantes Orgánicos Persistentes, proyecto en colaboración con el CNRS y Universidad J. Fourier de Grenoble. También retomaron muestras de hielo, de un metro de profundidad, con las que estudiar la presencia de hidrógenos y oxígeno. Y por último el tercer proyecto que tiene que ver con el desarrollo de un vehículo, sin emisiones de CO2 a la atmósfera, capaz de ser utilizado por expediciones científicas enla Antártida.

Ramón Larramendi intervino de nuevo a modo de conclusión resaltando el éxito de la expedición, y adelantando la continuidad del proyecto: el desarrollo de un vehículo de características similares al catamarán, en el que introducirán mejoras técnicas como la computarización del manejo de las cometas y sobre todo, ampliando la habitabilidad a cuatro módulos, que permitiría el traslado material científico, personal y avituallamiento de las bases que operan en el plateau antártico.

En los siguientes dos años nuevas expediciones probarán que la visión que tuvo hace ya diez años de Ramón Larramendi, de un vehículo con capacidad para moverse en terrenos de climatología extrema como la Antártida y Groenlandia sin dejar residuos del paso humano, es una realidad gracias al tesón, imaginación, esfuerzo y sobre todo mucha ilusión.


                              Larramendi durante la presentación

 

Esteban Manrique, director de MCN, presentando la expedición

El catamarán polar expuesto en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid

Lee más en prensa


La Expedición Acciona Windpowered Antártida 90S culmina su travesía polar

Tras 3.500 kilómetros de recorrido la expedición llega a su punto final, coincidiendo con el centenario de Scott a la llegada al Polo Sur.Han sido 45 días de navegación en trineo propulsado por el viento, sin emisiones de CO2 a la atmósfera, pasando por el Polo Sur Geográfico. Los componentes de la expedición Javier Selva, Ignacio Oficialdegui y Juan Pablo Albar, liderados por Ramón Larramendi, han llegado al final de su recorrido donde serán recogidos por una avioneta que les trasladará a la base de Union Glacier y de allí viajarán a Chile.


Más información


Llegada al Polo Sur

Por fin, tras 2.200km de travesía recorridos en 19 días y 12 horas, el 1 de enero de 2012 a las 10 de la mañana alcanzamos los míticos 90ºS, el POLO SUR.


La más rápida expedición no mecanizada en alcanzar el Polo Sur, un hito en la historia de la exploración.



El grupo de expedicionarios en el Polo Sur




Larramendi llega al Polo



Juan Pablo Albar



Ignacio Oficialdegui



Javier Selva



Los expedicionarios con una camiseta de Tierras Polares en el Polo Sur

Crónica de Ignacio Oficialdegui al finalizar la expedición

Y SIN EMBARGO ES PERFECTO, ES PRECIOSO

Transantártica finalizada. Parecía mentira cuando íbamos hacia el Polo Sur y también lo parecía cuando salimos de éste.

Una vez lo consigues todo parece fácil, ¿cómo no lo íbamos a conseguir?, ¿alguien tenía alguna duda?, ¿hay quién falle?

La realidad es que estas expediciones, a nivel histórico, se pueden contar con los dedos de las manos y la ruta que acabamos de hacer es una de las transantárticas más larga realizada. Muy poca gente se aventura a este tipo de exploración dada la envergadura, complejidad, posibilidades de fracaso y las complicaciones en las que te puedes ver involucrado ante cualquier contratiempo. Las grandes expediciones tradicionales al Polo Sur, las cuales tampoco cuentan con un gran número de realizaciones, cubren una distancia de unos 1.200km y se realizan en unos 60 días.

Acabamos de finalizar un cruce de unos 3.500km en un mes.

Cada día que ha pasado hemos vivido con la incertidumbre constante de no ver que este final llegaría. Ha sido una de las travesías más largas y, sin duda, la más rápida de todas cuantas se hayan realizado.

Con esto estamos hablando solo del plano estadístico/deportivo, pero en realidad este proyecto tenía otros objetivos muy importantes en el plano científico, documental y de innovación tecnológica que lastran, por decirlo de alguna manera, el movimiento y que han sido también plenamente ejecutados.

Estamos, en definitiva, ante un logro de gran envergadura cuyo planteamiento ya es una locura en sí misma, tanto en el reto como en la forma de la ejecución.

Ya ha quedado atrás Cape Town, Novo Runway , el paisaje de la Tierra de la Reina Maud, la llegada al plateau, el paso del Hombro del Domo, los interminables kilómetros hacia el Polo Sur, el campo de grietas, los llanos “prepolo”, la entrada al Polo Sur, la base Amundsen-Scott, el viento de salida, el 85º, el 80º…, cientos de kilómetros, cientos de horas de navegación, cientos de horas de frío, cientos de nudos, cientos de fotos, de muestras científicas, de cucharadas de mantequilla, de litros de nieve deshelados, de levantadas de cometa, de envíos de ficheros, de “jaris” de cuerdas, de tiburones, de tamatumos, de vientos “desorientados”, de calmas, de alfombras, de crónicas, de botes durmiendo, sopas de cebolla, tormentas, roturas de travesaños, heladas de dedos, kilómetros, kilómetros, y kilómetros.

Los últimos días han sido muy complicados, el viento no venía, los sastrugi nos han jugado alguna mala pasada, se estaba alargando todo demasiado para el ritmo que queríamos llevar…, sin embargo, hace 48 horas la Antártida reconoció nuestra labor y tenacidad: Por primera vez entró el viento predominante, el que esperábamos, el que tenía que haber sido y, por supuesto, nos pilló con los mandos en la mano, con la cometa levantada y no perdimos ni un Watio de su potencia. En una tirada recorrimos unos 300km, el reloj no existía, ni el sueño, ni la comida, ese viento nos lo daba todo.

Mientras comíamos cualquier día uno de los temas recurrentes ha sido siempre hablar de nuestro vehículo. No sabíamos cómo clasificarlo, lo veíamos en tierra de nadie. No se trata de un medio deportivo al uso, aunque supera todas las modalidades actuales en este sentido, no es un vehículo científico al uso, con sus orugas y sus decenas de bidones de combustible.

¿Qué haces con algo novedoso, que cubre las expectativas científicas, y lo hace más rápido y barato que las actividades deportivas, pero que rompe con lo convencional, con lo establecido en la comodidad? Estamos en la tesitura de los pioneros, de los que rompen con la comodidad de lo convencional y que además lo hacen en la dirección del respeto, de la sostenibilidad del futuro. Éste es el contexto en el que, una vez más, Acciona se ha involucrado.

Estamos realizando acciones presentes que marcan un futuro con futuro, con el riesgo que esto conlleva, pero que en este caso ya, hoy, hemos demostrado que es posible. Ya pasó la decisión más difícil, la de jugársela, y ahora tenemos que disfrutar y explotar el éxito.

Yo ya llevo unos años disfrutando de esta filosofía de Acciona, he participado en la locura de crear una alternativa energética por todo el mundo y he visto cómo otros compañeros se la han jugado en otras divisiones con la innovación en materiales constructivos, modelos de negocio novedosos, planes de gestión de agua con una visión integral de solucionar problemas del futuro, no solo de un beneficio económico puntual, y todo ello con los pies en el suelo del momento en el que viven, pero con las expectativas de implementar algo que seguirá siendo la solución dentro de muchos años y sin hipotecar las soluciones de aún más adelante.

En definitiva, durante todos estos días Acciona ha dado un paso de gigante en el paradigma de la exploración y de la conservación del planeta, el continente blanco. Hemos dejado tras nosotros muchas soluciones y tan solo, físicamente, las huellas de 5 raíles donde la nieve permitía imprimirlas y que en su mayor parte barría conforme pasábamos. Hemos recibido viento y sol y lo hemos convertido en conocimiento, sin ningún otro efecto secundario, sin externalidades. No hemos dejado nada y no nos llevamos nada que no se pueda guardar exclusivamente en nuestras neuronas.

Ha sido una experiencia personal única. La sensación de formar parte de este proyecto tan ambicioso, la superación de dificultades de todo tipo, el conocimiento de mis propios límites, tanto físicos como mentales, la convivencia con esta cuadrilla de seres incansables y entrañables, la genialidad y determinación de las ideas de Ramón, el arte, técnica y humor de Javi, el compromiso científico y la sencillez de JuanPa, la belleza de este manto blanco infinito donde uno puede ver en todo momento la curvatura de la esfera terrestre y se siente sobre un planeta, la violencia y poder de la naturaleza, la sensación de que existe una energía infinita que se nos ofrece para que la tomemos.

Ahora a esperar a volver a casa, a dejarnos arrastrar por todo lo que hemos contenido durante varias semanas. Tengo muchas ganas de reencontrarme con mi familia, con mis compañeros de trabajo, amigos y todos los personajes de mi vida cotidiana. Esto ha estado muy bien, pero no nos olvidemos de que somos personajes “normales”, una pieza más de la vida cotidiana propia y de otros, a pesar de habernos involucrado en semejante historia. Y ahí está precisamente el secreto y el éxito de los grandes cambios, en que no hay que esperar a que aparezcan seres “extraordinarios”, venidos de otras galaxias. Las ideas y la fuerza para llevarlas a cabo están por igual dentro de cada individuo, tan solo hay que creérselo, dar el paso, o ayudar a otros a que lo den, como hace todos los días Acciona, y mi familia. Me siento un privilegiado por poder decir esto y por haber tenido las condiciones para estar en la punta del iceberg de una acción de futuro sustentada por la voluntad y el esfuerzo de muchas otras personas que no se ven, pero que están ahí, permitiendo que todo esto sea posible.

3.500km en los que solo hemos visto hielo, viento, cielo, sol, nubes, frío y fuertes voluntades para que siga siendo así. Todos componentes sólidos a nuestros ojos pero efímeros como mota de hielo, fotón, caloría…. El componente humano parece sobrar, pero el planeta es así, la vida es así, nadie ha dicho que esté diseñado a medida para nosotros y sin embargo es perfecto, es precioso.

Para Juanma y Susana
Gracias Ramón, JuanPa y Javi
Gracias Celina
Gracias Acciona

Conoce a los expedicionarios


Ramón Larramendi, jefe de la expedición

 



Javier Selva, fotógrafo



Ignacio Oficialdegui

 



Juan Pablo Albar, científico

 



Juanma Viu, apoyo terrestre

 

Sobre el catamarán

El nuevo Catamarán Polar




Vehículo inspirado en el trineo inuit. Compuesto por un sistema variable de raíles y travesaños de madera, aluminio y polietileno, atados con cuerda que forman una plataforma articulada capaz de adaptarse a cualquier terreno.



Utilizamos 12 cometas de 5 a 80m2. Tipo NSWP9 a usar dependiendo de la fuerza y dirección del viento. Navegación con vientos mínimos de 6km/h y máximos de 60km/h.

Tienda 3x3 que optimiza el calor del sol y tiene una amortiguación específica. Está provista de mesa y sillas, sirve de dormitorio y sala de trabajo.

Paneles solares laterales integrados en la estructura de la tienda, cada uno de ellos recoge y va almacenando energía las 24h del día.




Las ventanas de la tienda permiten que los rayos solares penetren por ellas, y mediante el efecto invernadero por ellas creado, sirvan de calefacción durante todo el día.

Las cajas isotérmicas contienen la mayoría del material e instrumental científico y la alimentación.




Sistema de navegación mediante poleas formado por 4 diferentes tipos de líneas de 75, 150, 300 y 500m de longitud dependiendo de la fuerza y dirección del viento en altura. Será manejado por el navegante en turnos de 1 hora. La navegación será al menos de 20h/día.




Ruta realizada por Ramón Larramendi, Juanma Viu e Ignacio Oficialdegui en la Expedición Transantártica 2005-06, a bordo del catamarán polar

Larramendi, explorador del Siglo XXI

Ramón Hernando de Larramendi es el explorador polar español más importante de todos los tiempos. Entre 1990 y 1993 atravesó en trineo de perros y kayak desde Groenlandia hasta Alaska en un recorrido de 14.000 kilómetros, que constituyó la más larga travesía polar de la historia realizada hasta esa fecha sin medios mecánicos. Formó parte del primer equipo español que alcanzó el Polo Norte Geográfico y ahora mismo se encuentra en algún punto indeterminado de la Antártida, en la que va a ser su segunda travesía de la parte oriental del continente helado en un vehículo traccionado por el viento, 100% ecológico e inventado por él, llamado a revolucionar la exploración polar.
 
Entrevista en El País Semanal

La prensa se hace eco de la expedición

El País, lee el blog de Paco Nadal

Cadena Ser, entrevista a Ramón en Ciudad del Cabo

El Mundo

Desnivel

Muy interesante

Cadena Ser; entrevista en la Antártida

Campo Base

Viajar


TVE, El escarabajo verde

La Vanguardia

Oxígeno

Revista Geo

Llegada de los exploradores a la Antártida y montaje del catamarán

 

Descargando el material del avión




Allanando el terreno para comenzar a montar las traviesas



Montando las traviesas




Los exploradores montando el catamarán




Paleando nieve




El catamarán dispuesto para iniciar la navegación

Más sobre la expedición




Nuestros objetivos
 
  • Llamar la atención sobre la urgencia de hacer las cosas de una forma diferente, con planteamientos innovadores y audaces, que nos lleven hacia un futuro más limpio, apostando siempre por las energías renovables.
 
  • Ser la primera expedición en el mundo en alcanzar el Polo Sur Geográfico en un vehículo eólico cero emisiones y propulsado por las fuerzas de la naturaleza.
 
  • Demostrar la eficacia de este vehículo y su potencial para llevar a cabo un programa científico totalmente ecoeficiente en las zonas más inaccesibles de la Antártida.
 
  • Coordinar e impulsar un Programa de Investigación Antártico con universidades e investigadores españoles.
 
 
Un proyecto a largo plazo
 
Esta expedición y su antecesora no son más que la punta del iceberg de un proyecto concebido a futuro. Por ello, son varias las expediciones e innovaciones técnicas planteadas hasta el año 2014, con la intención de implementar la concepción científica y la optimización del propio trineo como base polar móvil.
 
Investigación polar y cambio climático
 
La investigación en las regiones polares, y muy especialmente la toma de muestras de hielo en el interior de los casquetes polares de la Antártida y Groenlandia, es fundamental para la comprensión de cambio climático, ya que: recrea el clima de hace miles de años, demuestra el efecto del hombre sobre el mismo y funciona como indicador de los cambios medioambientales.
 
Las investigaciones se concentran habitualmente en la costa dada su mayor accesibilidad, mientras que gran parte de la Antártida Oriental y la zona de inaccesibilidad, permanecen prácticamente vírgenes puesto que los vehículos convencionales (aviones y orugas) son demasiado complejos y costosos.
 
Por ello nuestra expedición aporta una solución ecoeficiente, sencilla y económica, a un problema que a día de hoy no está resuelto.

Primeras fotos en la Antártida




Javi y Ramón en la tienda




Juan Pablo e Ignacio



Ramón y Juan Pablo

 




Tomando las primeras muestras para los estudios científicos que lleva a cabo Juan Pablo Albar

Crónicas de Larramendi desde la Antártida

Tan cerca pero aún tan lejos

La lucha contra el “Gran blanco”

La sensación de aproximarse al final de una larga expedición siempre es extraña, entran los nervios, las ganas de llegar,  y sobretodo uno ve las dificultades de un modo diferente.

El día 12 avanzábamos todos optimistas hacia la costa en una buena etapa en la que hicimos 130km con viento muy variable de fuerza y dirección como ya es costumbre, pero bien, el día amaneció despejado y radiante, por la tarde empeoró el tiempo nublándose. Perdiendo las referencias, a la vez que encontramos las huellas del vehiculo que lleva hasta las montañas Thiel desde Union Glacier.

El día 13, amaneció con un whiteout total, es decir no se veía nada y era imposible distinguir el suelo del cielo, una ausencia total de relieve, que por supuesto hace imposible ver los sastrugi; a pesar de ello decidimos intentar progresar, pero a la mínima velocidad posible para no impactar contra obstáculos que no viéramos.

La marcha es lenta, mareante incluso, a la vez que comienza a nevar y un polvo fino nos cubre a Javi y a mí, nos tragamos sastrugi variados sin enterarnos y el trineo se articula sobre una nube de algodón. Tenemos una sensación de ingravidez, de flotar por el espacio, tan sólo se ve la cometa, absolutamente nada más, con dificultad conseguimos hacer en nuestro turno 30km, cuando Ignacio y Juanpa empiezan su turno parece que clarea y surge momentáneamente un poco más de relieve, pero el terreno cambia y entramos en una zona de grandes blancos, es decir sastrugi gigantes que en esta ocasión debemos afrontar de cara sus temibles fauces, tienen más de un metro y unas fauces abiertas que pueden tragar al trineo, a veces hay campos de varios juntos que forman zanjas de más de un metro alternadas con muros y fauces. Cuando Ignacio entra por la tienda de la noche, tras un turno accidentado, afirma que son los peores sastrugi hasta la fecha, a mi me cuesta creer que sean tan malos, tendré que esperar a mi turno para comprobar que estamos ante la zona más difícil de navegación para el catamarán de toda expedición, que para colmo hemos de afrontar sin visibilidad.  Hemos sacado 55km  a un día de mal tiempo, no es gran cosa pero es mejor que nada. Hemos bajado al 83ºS y sin embargo estamos animados, la distancia hasta el final es posible realizarla en un sólo día, casi 400km. Y el parte da buen tiempo y buen viento para hoy día 14.  Estamos animados.

 

Conforme salimos poco dura la alegría, el día es malo, niebla, nieve sin visibilidad ni relieve, y un viento fuerte. Y en efecto, pronto comprobamos que nos enfrentamos a una zona de grandes blancos, tiburones gigantes capaces de romper el trineo que acechan escondidos. Decidimos navegar en busca de las huellas que encontramos el día anterior y así conseguir avanzar un poco mejor.  Casi a ciegas nos estampamos contra algunos de estos tiburones gigantes, el trineo se ve sometido a las torsiones más increíbles de toda la travesía,  en alguna ocasión los raíles se ponen a 90º unos de otros, es realmente extremo, dudamos si parar pero decidimos continuar en busca de esas huellas que tal vez nos permitan ir mejor sin visibilidad. El ritmo es de apenas 2-3km/h, nos enganchamos, hay que buscar la posición de máxima tracción con la cometa, para que tenga la potencia suficiente para sacarnos, pero sin que coja tanta fuerza que salgamos despedidos a gran velocidad, el manejo es sutil, la obsesión evitar impactos y posibles daños, unas veces se engancha la cuerda de tiro con un sastruga, otras afronta sitios imposibles, de nuevo la sensación de que es físicamente imposible de que el trineo o la tienda no rompan, pero no lo hacen, se flexiona, cruje, gira en un sentido a casi 90º luego en el contrario, se levanta un rail de un extremo casi un metro, luego es el centro el que se levanta, mientras conduzco me caigo de mi asiento hacia un lado, luego hacia el otro, entre las cajas se abre un boquete por el que quepo yo. Javi se agarra, se cae. Los que se supone van durmiendo se agarran a donde pueden, sin pegar ojo, los petates se zarandean por el interior de la tienda. Nuestra clave es ir muy despacio para al menos pasar sin impactar.

 

Hemos de cambiar las cometas para ir con la fuerza justa, aun así es desesperante, lento y peligroso. En un momento dado sale el sol entre las nubes, y podemos ir a más velocidad pues al menos es posible ver y evitar la gran mayoría de los grandes blancos. Javi se encuentra mal, mareado algo le ha debido de sentar mal. El día no ayuda tampoco.

Finalmente encontramos las huellas y durante un rato nos pemiten ir bien, la zona parece que mejora, pero lo errático del viento y el whiteout hacen que sea inevitable perder las huellas que en ocasiones hacen quiebros que nos son imposibles. Pero el terreno parece mejorar. La cuerda del tiro se rompe y aprovechamos para cambiar el turno con Ignacio y Juanpa. Nuestro optimismo matutino ha desaparecido, el tiempo sigue malo, aunque la temperatura es suave de -10º C se nota la diferencia entre otras cosas en que la cara no duele si no se lleva máscara. Pero está más húmedo. El turno de Ignacio y Juanpa es accidentado, whiteout, nieve copiosa en grandes copos, viento errático y variable en dirección y fuerza que les hacen cambiar de cometa desde la de 8m hasta la de 80m en pocas horas, en definitiva un avance lento, duro y exasperante, cuando entran en la tienda las caras reflejan desánimo, tan solo el humor de Javi mantiene en tono positivo, no sólo no vamos a llegar de inmediato, sino que aún nos pueden quedar varios días. Que entre tiburones gigantes en nuestra misma dirección puede ser eterno. Estamos tan cerca pero aún tan lejos… 

 

 

 

 

La Expedición en la Base Amudsen-Scott

Tras su llegada al Polo Sur Geográfico, los expedicionarios visitan la Base americana Amudsen-Scott.

 

"Todo muy impresionante, no puedo evitar las comparaciones con Vostok donde Ignacio y yo estuvimos hace 5 años, una base enterrada en la nieve y donde el único espacio común era un pequeño comedor de 4x 7 metros que servía a la vez de cocina, y donde había goteras en su entrada debido a la nieve que cubría la base, la diferencia es algo más que dramática, reflejan dos planetas diferentes". Larramendi


Las congelaciones del científico-expedicionario

Como muchos de vosotros sabréis una de las actividades importantes en alta montaña y este tipo de expediciones es la de fundir nieve para generar agua en cantidades importantes, cosa que también se hace en gran medida con la ayuda de las manos. El gobierno del catamarán también se hace con las manos debidamente protegidas, las recogidas de cometa, las de muestras para los distintos proyectos científicos, etc., etc. Todas estas manualidades no siempre tienen su reconocimiento pero van dejando huella en esas manos que de pronto empiezan a ser protagonistas en primera persona de casi todas las cosas que llevamos a cabo. Esto puede resultar anecdotario y marginal pero las sensaciones que percibimos a través de ellas pueden llegar a dominar nuestro estado de ánimo y humor modulando las relaciones con los vecinos, en este caso cuatro. El acorchamiento de las yemas de los dedos supone un estado de evolución del proceso que ya nos acompañará hasta más allá de finalizada nuestra aventura. También esta hiper-sensibilización puede conducir a algún proceso patológico menor que, como en mi caso, que en este ambiente siempre te deja algo preocupado. No obstante y dicho esto, la fuerza emocional de esta gran expedición absorbe, mitiga y arrincona todos estos inconvenientes físicos.

Lee la crónica completa.


 

Crónica avances científicos, Juan Pablo Albar

La llegada al Polo Sur con un vehículo de emisiones cero propulsado por el viento, indudablemente ha supuesto un hito emocional de primera magnitud para el grupo expedicionario cuyo último objetivo es completar la travesía trans-antártica desde Novolazareskaya hasta Union Glacier. No obstante, aún tenemos por delante más de 800km llenos de sastrugui, grietas, pendientes varias y otras lindezas que esperamos completar en menos de una semana si el viento sopla con maestría a nuestro favor.


Ahora quiero referirme al estatus de los proyectos científicos que estamos llevando a cabo en nuestra magna expedición. Ya hemos completado la recogida de muestras de alguno de los proyectos científicos que llevamos en la expedición. Se trata del proyecto del CNRS y Universidad J. Fourier de Grenoble para determinar las ratios de oxigeno O18/O16 e hidrógeno D/H en las muestras de nieve/hielo recogidas desde Novo hasta el Polo Sur (34) y luego de forma vertical en las proximidades de este. Este proyecto ha contado con la inestimable colaboración de Javier Selva que se ha implicado de tal manera en el mismo que ha optimizado el procedimiento de cata mediante el uso del cilindro titanizado por lanzamiento del mismo sobre la superficie blanco que además, como el lector se habrá dado cuenta, también es blanca, presión posterior sobre la misma hasta captar un cilindro de nieve compacta de 100 x 6 cm , extracción y homogenización de la misma, alicuotado en tubos de polietileno de 50 ml ya etiquetados y almacenamiento de la muestra a temperatura ambiente (variable entre -25º C y -38º C) en menos de 5 min. Todo ello, en aras a minimizar la parada de cometa mientras se navega por este mar de nieve.


El muestreo en las proximidades del Polo Sur, a no más de 4km de la base americana, consistió en hacer un pozo de aproximadamente 1 m3 (1 x1 x1m), practicado por Ramón Larramendi en menos de 15 minutos, observar las distintas capaz de deposición de nieves a lo largo de los años (recogida documentalmente también por Javier Selva (en su rol de fotógrafo y documentalista de la expedición) y recoger muestras de 50 ml en sentido vertical cada 5 cm. Hemos de tener en cuenta que, contrariamente a lo que un observador no especializado en el tema pueda presuponer, el nivel de precipitaciones en estas latitudes es extremadamente bajo (menor que en el desierto del Sahara), hay desplazamientos de nieve superficial de un lado para otro provocado por los vientos pero no precipitación en sentido estricto por lo que estas capas pueden reflejar ambientes atmosféricos de hace cientos o miles (¿?) de años con solo unos metros de profundidad. Esperemos que el Profesor Jean-Robert Petit nos pueda dar alguna luz sobre esos ambientes tras el análisis de las muestras.


El muestreo de aire a lo largo de todo nuestro trayecto, enmarcado en el proyecto del CSIC (IDAEA-CSIC) de Barcelona, sigue su curso aunque con alguna restricción. Como ya me he referido en algún otro lugar, este proyecto pretende tomar muestras del aire del plateau antártico para determinar la posible presencia de los llamados Contaminantes Orgánicos Persistentes más conocidos por su acrónimo inglés POP (Persistent Organic Pollutants) provenientes de actividades antropogénicas industriales, fundamentalmente a partir de la segunda mitad del siglo pasado, son compuestos químicos cuya degradación muy baja o nula, se acumulan en sistemas vivos y resultan nocivos para la salud de personas y otros seres vivos. Entre estos, bifenilos organopoli-halogenados (clorados principalmente) o pesticidas como los DDTs.


Este proyecto, gozaba y goza, de gran interés por nuestra parte ya que entendemos que el trineo-catamarán-Larramendi como vehículo de emisiones cero se ajusta casi idóneamente a los requerimientos del muestreo de aire en vehiculo limpio no propulsado por combustibles fósiles. Para llevar a cabo este muestreo el grupo del Profesor Jordi Dachs del IDAEA-CSIC diseñó un dispositivo para alojar una membrana captadora de este tipo de compuestos consistente en una espuma de poliuretano pre-tratada de forma cilíndrica que se inserta en el interior de un tubo cilíndrico de 10 x 40 cm que además contiene un molinete que nos va a servir para medir el flujo de aire que llega de forma efectiva a la espuma/membrana absorbente y que está conectado a un registrador de datos (el famoso dataloger) con unas baterías de litio especiales para resistir bajas temperaturas. El dispositivo cilíndrico va en el exterior de la tienda de campaña que tenemos en el módulo-vagón del trineo dirigido a popa ya que los vientos que nos propulsan tienen que tener al menos una componente vectorial de empuje importante desde atrás.


Empezamos a muestrear el 13 de Diciembre y ya hemos realizado 5 tomas (cambios de filtro) y quizá podamos completar el experimento con una sexta. Las circunstancias climatológicas que vivimos al principio de la expedición han limitado la obtención óptima de datos aunque confiamos que del análisis de las espumas recogidas se puedan derivar conclusiones de interés y además poder optimizar el diseño del dispositivo para futuras expediciones polares en este tipo de vehículos de cero emisiones.


Finalmente, el proyecto de la Universidad Autónoma de Madrid, (Profesor A. Quesada y D. Velazquez), para el que hemos recogido muestras en condiciones cuasi estériles de aproximadamente 1,5kg de nieve en distintos puntos, el último en las proximidades del Polo Sur. Este proyecto pretende ver si las cantidades de muestreo cómo las elegidas serian suficientes para determinar mediante espectrometría de masas de alta sensibilidad y exactitud de masa, la presencia de compuestos que fuesen indicadores de retos de algún tipo de actividad vital, tales como los llamados DOCs, acrónimo en inglés de Disolved Organic Carbon).


Cuando uno se ve inmerso en la inmensidad del plateau antártico y las referencias previas de muestreos de este tipo en las costas antárticas y en latitudes más benignas de este continente le cuesta entender que las cantidades de muestreo propuestas estén dentro del orden de magnitud adecuado. No obstante, como prueba de principio bien vale el intento.



oso polar